Los farmacéuticos han vuelto a reclamar su lugar dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Esta vez lo han hecho en medio de las negociaciones del nuevo Estatuto Marco del Personal Estatutario del SNS. La homogeneización de profesionales sanitarios con diferentes exigencias formativos ha hecho saltar las alarmas en una misma categoría centra el debate.
El previsible ascenso de la Enfermería a la categoría A1 y la petición de los Médicos de tener una categoría superior, bautizada como A1+, han propiciado que la Farmacia también reclame su reconocimiento. De hecho, han catalogado de "injusta" homogeneización en la misma categoría de profesionales con diferentes exigencias formativas. Del mismo modo también han mostrado su descontento en lo que respecta a la equiparación que hace el texto de los grupos 6, 7 y 8 al grupo A1 del Estatuto Básico del Empleado Público, comparando de nuevo titulaciones universitarias que tienen diferentes requisitos de formación.
En este sentido, cabe mencionar que la carrera de Medicina cuenta con 360 créditos universitarios (ECTS), la de Farmacia con 300 y la de Enfermería con 240. En este punto, el razonamiento de los farmacéuticos es claro: si se requiere una mayor carga formativa, lo lógico es que también se catalogue en una categoría profesional superior.
Sobre el papel, para el Ministerio de Sanidad la creación del A1+ no es factible, ya que la estructura de A1-A2-B-C1-C2-E depende del EBEP (Estatuto Básico del Empleado Público). Pese a ello, los farmacéuticos quieren estar y que se refleje adecuada y justamente su nivel de estudios y de contribución al sistema sanitario.
Cabe destacar que, a diario, en España, atienden a más de más de dos millones de personas, una labor tan imprescindible que ha propiciado que el 99% de la población cuente con una farmacia en su lugar de residencia, en la mayoría de los casos a menos de 250 metros.
No obstante, esta reestructuración de niveles no se queda en un mero "cambio de nombre", también debería traer consigo un impacto palpable sobre la categoría salarial de los profesionales farmacéuticos. Pese a que no es una de las reclamaciones que está marcando las negociaciones con el Ministerio de Sanidad, sí que es una cuestión que se ha puesto sobre la mesa, dado que la formación y el salario deberían ir de la mano: a más formación, más salario.
Lo que está claro es que la profesión farmacéutica está alzando la voz más que nunca. La labor diaria que desempeñan las 22.222 farmacias tiene que estar reconocida porque, como bien indicó el CIS de diciembre, son el recurso sanitario mejor valorado por los españoles, un motivo de peso que, per se, debería empujar su deseada integración efectiva en el conjunto del sistema sanitario. Así, contar con el respaldo de Sanidad y lograr el ansiado A1+ puede ser un buen inicio para situar a la Farmacia donde siempre debería haber estado.