Pese a los avances logrados, la Farmacia continúa enfrentándose a notables desafíos que intentan poner en jaque tanto su transformación como su integración en el sistema sanitario. La digitalización, sostenibilidad, ampliación de competencias y fortalecimiento de su rol asistencial son algunos de ellos. Incidir en ellos se consolida como una necesidad en el camino hacia una Farmacia más clínica, centrada en el paciente y alineada con la salud pública. Las voces del sector lo tienen claro: resulta imperativo contar con una regulación clara que consolide, y retribuya, los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA). Paralelamente, la integración del farmacéutico en equipos interdisciplinares, el acceso a la historia clínica y la promoción de la atención personalizada se consideran “palancas” fundamentales con las que activar el mecanismo necesario para impulsar a la Farmacia y situarla como un agente sanitario plenamente integrado y reconocido dentro del conjunto del sistema.
Además, se debe poner el foco en la transformación digital, automatización de procesos y protección de datos de los más de dos millones de pacientes que transitan por las más de 22.000 farmacias españolas a diario, así como potenciar el papel estratégico de la Farmacia en zonas rurales.
El futuro de la Industria también va a estar marcado por la llegada de la nueva Ley de los Medicamentos, siempre que siga la senda de la Estrategia de la Industria Farmacéutica. Ambos hitos abren una nueva etapa de transformación, donde destacan retos como el acceso a la innovación o la financiación en fases críticas del desarrollo.
Aterrizando en el ámbito de la Distribución, también afronta un escenario complejo, marcado por incertidumbres económicas, legislativas y tecnológicas. Entre los desafíos, la necesidad de un marco regulatorio estable, la revisión del sistema de precios y el refuerzo del papel del sector en el acceso equitativo a los fármacos. Así, entre sus prioridades también figuran una mayor autonomía estratégica, una logística “más verde” y el uso de tecnologías para optimizar procesos.
Como consecuencia de todo lo anterior, y como relatan en esta edición especial las voces más relevantes de los distintos ámbitos del sector, el futuro dependerá de su capacidad de adaptarse y del compromiso de los decisores políticos con un sector que es estratégico para España.
El GlobalFarma ha contado en sus páginas la evolución durante los últimos 25 años y, tengan por seguro, que seguiremos haciéndolo de ahora en adelante.