En 2021, cuando Europa aún temblaba bajo el impacto de la pandemia de COVID-19, nació la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA) como respuesta a la evidencia de nuestras carencias. Fue una decisión valiente, necesaria y ampliamente celebrada: Europa no podía permitirse improvisar otra vez ante una amenaza sanitaria global.
"La consistencia es la mejor vacuna contra el olvido"
Sin embargo, hoy, apenas unos años después, nos enfrentamos a un retroceso preocupante: recortes presupuestarios y propuestas de reestructuración que amenazan con vaciar de contenido a una institución fundamental.
"HERA representa la apuesta por un enfoque preventivo, basado en la colaboración y la planificación"
HERA nació para fortalecer la resiliencia sanitaria europea. Su misión es anticipar riesgos, impulsar la investigación, coordinar respuestas y garantizar el acceso a medicamentos y vacunas en situaciones de emergencia. Es decir, HERA representa la apuesta por un enfoque preventivo, basado en la colaboración y la planificación, justo lo que nos faltó en los primeros meses de 2020.
Recorte
Recortar su presupuesto o diluir su función en estructuras más generales, como la protección civil, es una grave equivocación. Los aproximadamente 1.000 millones de euros recortados por la UE en el programa EU4Health (del que HERA forma parte) para 2025-2027 envían un mensaje peligroso: el de la amnesia política. La pandemia dejó claras las consecuencias humanas, económicas y sociales de no estar preparados. Olvidarlo ahora es repetir los errores del pasado.
Desde el sector sanitario se sabe que la preparación no es una opción, es una necesidad estratégica. HERA permite impulsar la Estrategia Farmacéutica Europea, fomentar la innovación, asegurar el suministro de medicamentos esenciales y reducir la dependencia exterior, consolidando una verdadera Base Industrial y Tecnológica de Defensa Europea (BITDE) también en el ámbito sanitario.
"La pandemia dejó claras las consecuencias humanas, económicas y sociales de no estar preparados"
Digitalización y datos
Asimismo, HERA debe liderar la digitalización de la vigilancia epidemiológica y la cooperación transfronteriza. La información compartida en tiempo real, el análisis predictivo y la coordinación de respuestas son esenciales para frenar la expansión de nuevas amenazas sanitarias antes de que se conviertan en crisis globales.
La seguridad sanitaria, la capacidad de respuesta ante pandemias y ataques bioterroristas, y la protección de los ciudadanos europeos no son tareas que puedan abordarse desde la improvisación o la debilidad institucional. Necesitan consistencia. Y la consistencia en las políticas europeas es la condición imprescindible para una acción eficaz.
Debemos protegernos frente a todo tipo de amenazas externas, incluidos los ciberataques. No podemos permitirnos una Europa que toma decisiones valientes en medio de la crisis para abandonarlas cuando las aguas se calman.
La historia reciente nos ha enseñado que los riesgos son ciertos, que las amenazas sanitarias existen, y que el único modo de afrontarlas con éxito es con preparación, inversión sostenida y políticas coherentes.
HERA debe seguir siendo un pilar estratégico de la seguridad europea. Sin consistencia, no hay política eficaz. Y sin una política sanitaria eficaz, Europa quedará otra vez expuesta, vulnerable y sola ante el siguiente envite.
Hoy, más que nunca, la consistencia es la mejor vacuna contra el olvido.