El Congreso Nacional de la Soc. Esp. de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPyGS) encabezado por la presidenta del Congreso, la Dra. Olga Hidalgo, y por el presidente de la sociedad saliente, Dr. Rafa Ortí, ha sido un éxito en todos los sentidos. Que la salud pública debe estar en lo alto de la agenda política nadie lo cuestionaba. Pero a juzgar por las tareas por hacer y las quejas por su inacción, parece que va perdiendo interés politico. O eso parece.
Un grupo reducido de especialistas, como los preventivistas, trabajan en Servicios o Unidades reducidos, en ocasiones con un solo especialista. Pero su trabajo tiene impacto en todos los profesionales del hospital y en la mayoría de los pacientes, especialmente los inmunocomprometidos.
Conocer la opinión sobre el papel de la medicina preventiva y la salud pública de los principales partidos políticos fue el broche de oro del Congreso que acaba de finalizar. Como en todo aquello que tiene sentido, hay poca disputa política sobre las prioridades en materia de prevención y salud pública, pero hay muchos avisos, bien argumentados, y dirigidos contra quienes tienen la responsabilidad sanitaria.
Elvira Velasco (Grupo Parlamentario Popular), Isabel Borrás (portavoz, Comisión de salud de las Islas Baleares), Patricia Gómez Picard (portavoz, Comisión de Salud de las Islas Baleares) y María Sanz (secretaria regional de Igualdad y especialista en medicina preventiva) participaron en el debate político de cierre de Congreso.
Normativa y Agencia Estatal de Salud Pública
Hubo unanimidad en la necesidad de dotar de normativa actualizada a la medicina preventiva y salud pública. La Ley General de Salud Pública de 2011 debe desarrollarse con urgencia. No ha habido ninguna regulación desde entonces. Elvira Velasco recordó que hay muchos acuerdos aprobados por una amplia mayoría desde el Congreso que no se cumplen, como la Agencia Estatal de Salud Pública. Pero todas las participantes en la mesa estaban de acuerdo en que, dicha Agencia, debía ser independiente, con dotación presupuestaria y que tenga profesionales de calidad cuyo talento se retenga. También reclamaron un RD de Vigilancia epidemiológica que se anuncia desde hace tiempo. Muchos deberes que el ministerio ha dejado pasar y siguen en la casilla de "urgente y pendiente".
Vacunaciones
Otro amplio motivo de consenso entre los dos grandes partidos de Gobierno: las vacunas. España vacuna bien a los niños, aunque el calendario vacunal sea en ocasiones ignorado y se tienda a ofrecer más coberturas fuera del mismo, se quejaba Patricia Gómez Picard. Ofrecer mayores coberturas que el calendario vacunal puede hacer que las CC.AA. que no las contemplan se queden con menos protección, argumenta la portavoz de sanidad y ex consellera balear.
La cuestión es si es bueno igualar por arriba (mayor protección) o por debajo (menor protección vacunal). En lo que sí coincidían todas las expertas es en que con el adulto España presenta ratios de cobertura de distintas vacunas aún bajos. Por ejemplo, que apenas se vacune el 60% de la población de riesgo en Gripe no es un buen dato. Pero con muchas otras infecciones prevenibles pasa lo mismo: neumococo, herpes zoster, meningitis bacteriana, VRS… en algún caso la vacuna está por venir. Será preciso poner en marcha planes para acometer la inmunosenescencia y mejorar las coberturas vacunales.
Isabel Borrás y Maria Sanz conocen bien el papel de los especialistas en medicina preventiva, y también recuerdan que es preciso poner remedio a la falta de especialistas formados. Desde Baleares, Isabel Borrás plantea que desde el Parlament abordarán las urgencias en salud pública, incluída la Agencia balear de Salud Pública por desarrollar.
Mi impresión es que pronto olvidamos las desgracias sufridas, como la pandemia de COVID-19 en sus comienzos. Si se persiste en el olvido, corremos el riesgo de cometer los mismos errores. Porque la COVID-19 puso de manifiesto que las amenazas son múltiples, pueden ocurrir en cualquier momento y la preparación es crucial.
Al menos, desde las CC.AA. han puesto recursos para completar y potenciar vacunaciones e inmunizaciones donde es posible. Ya nadie duda de la eficacia de las vacunas y de su utilidad. Pero no deberíamos dejar en un segundo plano cuestiones relacionadas con la salud pública y la medicina preventiva que el Congreso de los diputados decidió por abrumadora mayoría que eran urgentes. Y de eso hace ya más de dos años.