Una delegación del CGCOF encabezada por el presidente, Jesús Aguilar y la secretaria general, Raquel Martínez ha mantenido un encuentro con la ministra de sanidad, Mónica García. El encuentro se produce cuando la Agencia de Salud Pública ya es una urgencia que ninguno de los recientes y fugaces ministros y ministras de sanidad han sabido poner en marcha.
Por eso es oportuno, ante el anuncio de su reactivación en diciembre pasado, que desde el CGCOF se recuerde a la ministra que no se olvide de la farmacia en la puesta en marcha de dicha Agencia. Olvidar a la farmacia en el diseño de la Agencia sería como negar el papel que ha tenido y que tiene la botica en el acceso a los test diagnósticos de SARS-Cov2, a la distribución de mascarillas u obviar el papel de las farmacias centinela, entre otras muchas cuestiones alabadas por todos los titulares de sanidad del Gobierno y de las autonomías. No se puede hablar de una Agencia de Salud Pública sin contar con los farmacéuticos.
Urgencia de la Agencia
Esperamos que las ganas renovadas y que el estreno de una nueva fuerza política en la cartera sanitaria, como Sumar, sean motivos para llegar donde otros han fracasado recientemente.
La Agencia de salud pública es una de las cuestiones acordadas con amplio consenso, anunciada como "imprescindible", y largamente debatida, que sigue sin ser una realidad en nuestro país. Una Agencia que era de imperiosa necesidad en 2020 y que se ha convertido en una piedra en el zapato de todos los ministros y ministras que no han sabido qué hacer para ponerla en marcha.
La idea de una Agencia de estatal se forjó en el seno de la Subcomisión para la reconstrucción y resiliencia del sistema sanitario, y contó con el apoyo del Grupo Socialista y el Grupo Popular del Congreso, así como Unidas Podemos, espacio ahora ocupado por Sumar.
Si todo está a favor, 2024 debería ser ya el año en el que la Agencia sea una realidad, y su actividad contribuya a prepararse para afrontar futuros retos con una alta probabilidad de que vendrán. Recientemente, expertos han confirmado que existe un 29% de probabilidades de que una nueva pandemia aparezca en los siguientes 10 años.
Aunque las pandemias no terminan nunca, como afirma J. Abi-Rached de Harvard en el New England Journal of Medicine del pasado 12 de octubre, los brotes de viejos y nuevos patógenos se van a suceder.
Farmacia y vacunas
El primer reto de su puesta en marcha es definir su estructura y la persona al frente, que esperemos sea alguien de reconocido prestigio, y no un especialista en errores y desaciertos como lo ha sido Fernando Simón, director todavía del CCAES. Efectivamente, es preciso contar con una persona idónea y de prestigio, tanto como recordar que la mejor respuesta a futuros retos pandémicos consiste en la anticipación y en las vacunas. Hasta un 57% de reducción de mortalidad lo que equivale a 1,4 millones de vidas salvadas es la estimación del impacto de las vacunas de Covid-19.
Y puestos a no olvidar nada de lo relevante, no olvidemos a la farmacia, a aquellos profesionales sanitarios que permanecían en sus puestos de trabajo abiertos en momentos en los que algunos centros de salud tuvieron que cerrar sus puertas.
No se puede avanzar en la creación de la Agencia Estatal de salud pública sin contar con la profesión farmacéutica.