La sede de Wecare-U ha acogido la Jornada «Modelos de Prevención Vacunal en Pacientes de Riesgo: un enfoque hospitalario», un encuentro organizado en el marco de los Premios BiC e impulsado por GSK y Fundamed que ha reunido a expertos hospitalarios, gestores y responsables de salud pública para analizar estrategias de inmunización en pacientes de riesgo. La inauguración ha corrido a cargo de Elena Andradas, directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, cuya intervención ha puesto el foco en la necesidad de trasladar la evidencia a la práctica clínica y reforzar la cultura preventiva en el entorno hospitalario.
Andradas, que ha sido presentada en la inauguración de la jornada por Santiago de Quiroga, presidente de Fundamed, ha resaltado la especial vulnerabilidad de los pacientes inmunocomprometidos y con patologías crónicas, subrayando la necesidad de reforzar su protección frente a enfermedades prevenibles. En este sentido, ha sido tajante al señalar que “la vacunación en estos pacientes es absolutamente esencial”, en referencia a los grupos de mayor riesgo, para los que la inmunización adquiere un papel crítico tanto en la prevención de infecciones como en la reducción de complicaciones graves.
“Las recomendaciones vacunales en grupos de riesgo muchas veces no son bien conocidas ni por los profesionales sanitarios ni por los propios pacientes»
Elena Andradas, directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid
Andradas ha centrado su intervención en el análisis de la situación actual de la vacunación en grupos de riesgo, poniendo en valor los avances logrados, pero también las importantes brechas existentes. “Disponemos de uno de los mejores calendarios de vacunación a lo largo de la vida y contamos con coberturas muy superiores a las de la mayoría de países de nuestro entorno”, ha destacado. Sin embargo, ha advertido de una limitación clave: “Las recomendaciones en grupos de riesgo muchas veces no son bien conocidas ni por los profesionales sanitarios ni por los propios pacientes”.
En esta línea, ha recordado que, aunque la Comunidad de Madrid dispone de unidades de vacunación en prácticamente todos los hospitales y de estrategias de seguimiento en Atención Primaria, persisten dificultades para alcanzar niveles óptimos de cobertura. “A pesar de todo ello, tenemos un muy importante margen de mejora”, ha afirmado. Además, Andradas ha apuntado a uno de los principales retos técnicos: la medición precisa. “No es fácil disponer de denominadores precisos ni de sistemas de información que permitan calcular adecuadamente las coberturas en situaciones de riesgo”, ha explicado.
Datos de vacunación
La directora general ha detallado algunos de los datos más relevantes en población adulta. En el caso de la vacunación frente a neumococo, ha indicado que en mayores de 60 años con patologías de riesgo la cobertura alcanza el 75%, frente al 52% en personas de la misma edad sin factores de riesgo. Asimismo, en grupos más jóvenes (18-59 años) con condiciones específicas, ha señalado coberturas del 77% en trasplantados de órgano sólido, del 89% en trasplantes hematopoyéticos, del 75% en pacientes con asplenia y del 64% en personas con infección por VIH.
Pese a estos datos, Andradas ha insistido en que las cifras deben interpretarse en contexto. “Estas coberturas son superiores a las alcanzadas en estos mismos grupos para otras vacunas como gripe, COVID o herpes zóster, lo que evidencia que aún hay recorrido de mejora”, ha señalado. En paralelo, ha advertido de una tendencia creciente: el aumento de pacientes con patologías crónicas o sometidos a tratamientos inmunosupresores, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a infecciones prevenibles.

Además, ha explicando que estos pacientes no solo presentan mayor riesgo de infección, sino también cuadros más graves cuando estas se producen. Por ello, ha defendido el papel estratégico de las unidades de vacunación hospitalarias: “Tienen un papel absolutamente esencial y deben estar coordinadas desde los servicios de Medicina Preventiva en colaboración con el resto de especialidades”.
Andradas también ha puesto el foco en la necesidad de integrar la prevención en los procesos asistenciales. “Cuando definimos procesos asistenciales integrados no debemos olvidar la importancia de la vacunación”, ha afirmado. En este ámbito, ha abogado por impulsar mecanismos de reconocimiento e incentivación para los servicios y profesionales con mejores resultados en cobertura vacunal.
Por último, ha apelado a un cambio cultural dentro del sistema sanitario: “Probablemente lo más complejo es incorporar la cultura de la prevención dentro de nuestras organizaciones”, defendiendo la necesidad de seguir avanzando de forma coordinada para mejorar la protección de los pacientes de riesgo.
Interés por las mejores estrategias
Por su parte, De Quiroga ha contextualizado los objetivos de la jornada, poniendo el acento en la traslación de experiencias reales y en las dificultades operativas que afrontan los centros sanitarios: “Tenemos mucho interés en conocer de primera mano las fórmulas, los planes y las estrategias de prevención que cada uno de los hospitales lleva a cabo”, ha afirmado, tras reconocer las limitaciones logísticas del encuentro ante el alto interés suscitado.
“Los protocolos se hacen para que no se desvíen las prácticas, pero muchas veces es difícil llevarlos a la práctica»
Asimismo, ha incidido en la necesidad de conectar protocolos y práctica clínica real: «Los protocolos se hacen para que no se desvíen las prácticas, pero muchas veces es difícil llevarlos a cabo”, destacando que uno de los principales objetivos del encuentro era precisamente analizar esos retos.
En este sentido, ha subrayado el valor de reunir a perfiles diversos: “Hemos querido contar con especialistas como oncólogos y preventivistas para analizar punto por punto los retos”, así como identificar experiencias de éxito en hospitales madrileños que puedan ser escalables. “El objetivo es claro: analizar qué prácticas están dando resultados y poder extenderlas”, ha añadido, avanzando además la elaboración de un documento de conclusiones con vocación de difusión nacional.