La Comisión Europea ha presentado un plan de acción que da prioridad a los ciudadanos en lo relativo a sus datos sanitarios, introduciendo la posibilidad de compartirlos a nivel transfronterizo, utilizando grandes conjuntos de datos que hagan posible diagnósticos y tratamientos médicos más personalizados, así como prever mejor las epidemias; y fomentando el uso de las herramientas digitales apropiadas.
La idea, según resalta la propuesta, es permitir que las autoridades públicas hagan un mejor uso de los datos sanitarios con fines de investigación y para reformar los sistemas de salud. Esta propuesta engloba por ello la interoperabilidad de los historiales médicos electrónicos y un mecanismo de coordinación voluntaria para el intercambio de datos, incluidos los datos genómicos, para la prevención de enfermedades y la investigación.
La Comisión pide al Parlamento Europeo y al Consejo la adopción de esta propuesta, enmarcada en una acción de mayores proporciones sobre la información del sector público. Vytenis Andriukaitis, comisario de Salud, ha declarado: “Nuestras propuestas aprovechan plenamente el potencial de las tecnologías digitales para mejorar la asistencia sanitaria y la investigación médica. Ello dará un acceso más fácil a los datos sanitarios, que conducirá a una mejor prevención y asistencia centrada en los pacientes, a una respuesta rápida a las pandemias y a mejores tratamientos”.
Vacunación
Además, la Comisión ha hecho públicas sus recomendaciones sobre la manera en la que la UE puede intensificar la cooperación en la lucha contra las enfermedades evitables mediante vacunación, a raíz del llamamiento del presidente Jean Claude Juncker, en su discurso sobre el estado de la Unión de 2017, a que se adopten medidas destinadas a aumentar el índice de vacunación y garantizar que todos en la Unión tengan acceso a las vacunas.
La propuesta de la Comisión se centra en tres grandes pilares de acción: hacer frente a la reticencia a vacunarse y mejorar la cobertura vacunal; políticas de vacunación sostenibles en la Unión y coordinación en la UE y contribución a la salud mundial.
En concreto, la propuesta pide que la Comisión y los Estados miembros tomen 20 medidas, entre las que figuran desarrollar y aplicar planes de vacunación nacionales o regionales de aquí a 2020 que incluyan como objetivo una cobertura de vacunación del sarampión del 95% como mínimo y ofrecer controles sistemáticos de la situación de vacunación y oportunidades periódicas para vacunarse en las distintas etapas de la vida, por ejemplo, en los centros escolares y de trabajo.
Las recomendaciones también presentan opciones para una tarjeta de vacunación común que los distintos países puedan compartir por vía electrónica y la creación de un portal europeo de información sobre vacunación de aquí a 2019 con objeto de ofrecer en línea pruebas objetivas, transparentes y actualizadas sobre las ventajas y la seguridad de las vacunas.
Otras de las propuestas pasan por establecer un Sistema Europea de Intercambio de Información; mitigar los riesgos de escasez creando un archivo virtual de datos de la UE sobre las existencias y las necesidades de vacunas, para facilitar el intercambio voluntario de información relativa a los suministros disponibles y la escasez de vacunas esenciales; dotar a todos los profesionales sanitarios de la formación necesaria para vacunar y abordar las reticencias con confianza y organizar una coalición para la vacunación en la que se reúnan las asociaciones europeas de profesionales sanitarios y las asociaciones de estudiantes en ese ámbito y contraigan el compromiso de suministrar información exacta al público, luchando contra los mitos e intercambiar las mejores prácticas.