César Hernández, director general de la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, ha participado esta mañana en Madrid en el evento ¿Cómo garantizar el acceso a medicamentos para salvar vidas?, organizado por Viatris y Europa Press. La mesa de debate en la que ha participado Hernández ha contado, además, con Luis de Palacio, expresidente de FEFE, Elena Casaus, secretaria general de AESEG, Isabel del Río, subdirectora de BioSim, y Emili Esteve, director del Departamento Técnico de Farmaindustria.
Uno de los temas que más debate ha generado durante la charla ha sido el anteproyecto de Ley de los Medicamentos. Hernández, al preguntarle sobre la tramitación de la normativa en el Consejo de Ministros, ha descartado que sea “la próxima semana” porque está “demasiado pegado a otro tema”. No obstante, ha señalado que los ministerios “ya conocen la orientación final”, aunque “hay algunos puntos que requieren ajustes”.
Hernández, por otra parte, ha destacado que el problema del acceso a los medicamentos no se puede solucionar “subiendo los precios de los medicamentos más baratos”. Además, ha reseñado que la inversión en medicamentos en los últimos diez años se ha incrementado a un ritmo de 1.000 millones por año, hasta los 25.000 millones en 2025. El problema, por tanto, es que “no estamos poniendo los incentivos en aquellos lugares donde se necesitan”. Para ello están en marcha iniciativas legislativas y no legislativas, como “la recuperación del precio de estos medicamentos más baratos”,
“Después de la pandemia tenemos la obligación de preservar este tipo de medicamento que o bien es absolutamente necesario, tiene un valor reconocido, para salvaguardar la salud de las personas o bien presenta algún tipo de mejora que puede suponer un añadido o bien para el individuo o bien para los sistemas sanitarios que ofrecen una ventaja”, ha ampliado este experto.
Sobre el problema del desabastecimiento, Hernández ha apuntado que, bajo su punto de vista, hay que analizar en profundidad cuáles son los problemas y buscar medidas “adaptadas a nuestra realidad, a nuestro sistema de salud”.
Durante la mesa de debate se ha hablado también de precios dinámicos y flexibles. Para Hernández, al fijar el precio de los medicamentos “no solamente estamos tirando de esto que estamos discutiendo aquí, que es el valor estrictamente sanitario, si queremos que estos productos se produzcan en nuestra proximidad, es decir, que se produzcan no con una dependencia excesiva de otros países, si queremos participar en el desarrollo de estos productos necesitamos entender que con el efecto precios, con el efecto tractor que tiene el precio, estamos tirando de las necesidades de salud, de las ventajas que pueda tener el sistema para introducir cosas que puedan mejorar en su propia prestación, también de la economía, empleo…”.
Lo que está en la propuesta de la ley “es que necesitamos un sistema dinámico de entrada e innovación que, una vez que acabamos de tener una protección, dé lugar a un mecanismo rápido de entrada de medicamentos a precios competitivos”. Y esto depende de la cantidad de productos que haya o, por ejemplo, de los beneficios. “Un mecanismo que se propuso es de precios seleccionado, menos intervenido por la mano de la administración, y precios dinámicos, con más intervención”.
“Le puedes poner muchas implicaciones, pero la base que hay de todas es económica. Yo no puedo garantizar la calidad del suministro porque no puedo, digamos, garantizar con el pago todo esto. Tenemos que levantar un sistema que mantenga el edificio, recupere el precio y luego lo mantenga para que no vuelva a caer”, enfatizó.