En Europa más de 100 millones de personas están afectadas por el dolor crónico. Una enfermedad discapacitante y que supone enormes problemas en los sistemas sanitarios. Su abordaje requiere de esfuerzo multidisciplinar y de formación. El papel de las asociaciones de pacientes en el desarrollo de políticas y estrategias se puso de manifiesto durante el Societal Impact of Pain (SIP 2017) en Malta.
Además de las autoridades sanitarias, administraciones, profesionales e industria farmacéutica, los pacientes ocuparon un lugar esencial en este encuentro internacional. Un verdadero ejemplo de que el paciente puede tener una participación activa y puede también aportar experiencia y valor.
La Alianza General de Pacientes (AGP) formó parte de esta reunión, una cita en la que no faltó un manifiesto de consenso. Iniciado por SIP Malta, Malta Health Network y la Fundación No Pain, el documento pide a los responsables el desarrollo de políticas nacionales de Malta como parte de un plan nacional contra el dolor para 2020. Un manifiesto posiblemente extensible y aplicable a otros países que van más rezagados en este contexto.
Los participantes piden una reestructuración de las políticas y servicios malteses de gestión del dolor que están más orientados hacia las directrices europeas.
En primer lugar, estas organizaciones instan a que el dolor crónico sea incluido como una condición independiente y a que se garantice el acceso de estos pacientes a los tratamientos.
En cuanto a la investigación, piden el respaldo gubernamental y el reconocimiento de la especialidad para seguir avanzando.
Consideran que las autoridades locales deberían concentrarse más en la reconversión y reintegración de los pacientes con dolor a nivel laboral, ya que no solo ofrece beneficios económicos, sino que también mejora las ventajas sociales a nivel individual.
Por último, el manifiesto explica como en la isla se está promoviendo una campaña de prevención del dolor crónico para aumentar la conciencia sobre el dolor persistente. Asimismo, comenzarán a trabajar en el Plan Nacional que arrancará en 2020.