El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) ha dado luz verde a un protocolo común para coordinar el acceso a los tratamientos farmacológicos de alta complejidad entre comunidades autónomas. La medida busca homogeneizar el procedimiento cuando un paciente deba recibir un medicamento en un hospital de referencia ubicado fuera de su comunidad autónoma, con el objetivo de "garantizar la equidad territorial, la calidad del proceso y la continuidad asistencial", según ha informado el Ministerio de Sanidad.
El acuerdo será de aplicación inicial a 66 tratamientos farmacológicos de alta complejidad ya incluidos en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS). De ellos, 12 corresponden a terapias avanzadas —como medicamentos basados en genes, células o tejidos— y 54 son tratamientos de alto impacto económico, categoría en la que se incluyen aquellos fármacos con un coste igual o superior a 80.000 euros por paciente y año.
No obstante, el listado no será definitivo. El Ministerio subraya que se trata de un catálogo "dinámico", que podrá ampliarse conforme se incorporen nuevos medicamentos al SNS. En este sentido, será la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos la encargada de proponer la inclusión de nuevos tratamientos en función de si se trata de terapias avanzadas o de medicamentos con un elevado impacto económico.
"El objetivo de garantizar la equidad territorial, la calidad del proceso y la continuidad asistencial"
El nuevo protocolo establece un procedimiento único de coordinación entre el hospital de origen del paciente, el hospital de referencia y las comunidades autónomas implicadas. Así, cuando un centro de referencia identifique a un paciente candidato a uno de estos tratamientos, deberá comunicarlo tanto al hospital de origen como a la comunidad autónoma de residencia.
Posteriormente, serán el hospital y la administración sanitaria de origen quienes validen la propuesta, comprueben que la derivación se ha realizado correctamente y verifiquen que la indicación terapéutica cumple los criterios de financiación del SNS. Una vez completada esta evaluación favorable, el hospital de referencia podrá indicar el tratamiento.
Además del circuito asistencial, el documento aclara el reparto de responsabilidades económicas. El Ministerio precisa que, "con carácter general, la adquisición y financiación del tratamiento corresponderá a la comunidad autónoma de origen del paciente, también cuando se administre en una comunidad distinta".
Prioridad para la atención en la comunidad de origen
El protocolo también apuesta por acercar la atención al domicilio del paciente siempre que las características del tratamiento lo permitan. En este sentido, Sanidad señala que "la prescripción, dispensación y administración de los medicamentos se realizará en la comunidad autónoma de origen del paciente, especialmente en tratamientos crónicos o de larga duración"
El objetivo es reducir desplazamientos, facilitar la continuidad asistencial y mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes como de sus familias, manteniendo al mismo tiempo la coordinación clínica con el hospital de referencia. Para aquellos casos que requieran una atención compartida, el documento contempla la implantación de un modelo de seguimiento conjunto entre ambos centros sanitarios. En el caso de los tratamientos crónicos, el protocolo recomienda que el hospital de referencia lleve a cabo al menos una valoración anual para revisar la evolución del paciente y evaluar la continuidad del tratamiento.
En cuanto a la gestión administrativa, el protocolo prevé una implantación progresiva. A corto y medio plazo, las comunicaciones entre centros y comunidades autónomas se realizarán mediante un formulario estandarizado acompañado de un informe clínico, con las correspondientes garantías de anonimización o seudonimización de los datos.
Como objetivo a largo plazo, el Ministerio plantea desarrollar "una plataforma tecnológica del SNS para tramitar y gestionar estas solicitudes de forma común y coordinada", con el fin de unificar los procedimientos y agilizar el acceso de los pacientes a este tipo de terapias de alta complejidad.