La necesidad de añadir valor a las actuaciones en salud para mejorar al calidad de vida de los pacientes, fomentar la investigación tanto pública como privada y darles a los ciudadanos un papel más importante en la toma de decisiones fueron algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa durante el café de redacción ‘La investigación a debate’, organizado por EG con el apoyo de Celgene.
César Pascual, director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) , puntuó con “un notable” la investigación en la región, ya que queda camino por recorrer pero está “bien posicionada”. Reconoció que es todavía demasiado académica y que quizá prima la publicación sobre el impacto en valor, “pero es una tendencia que está cambiando”.
Los hospitales madrileños, aunque midan su investigación dentro de la región, tienen que ser capaces de estar en posición de competir a nivel internacional, tal y como señaló José Luis García, director médico de Celgene, para quien Madrid está “en rango internacional”. La situación podría mejorar con “pequeñas cosas” como colaborar unos centros con otros en lugar de competir y buscar un equilibrio entre asistencia e investigación, porque el sistema muchas veces obliga a mirar al presente, pero no debe olvidarse que investigar es avanzar. “Si queremos una mejor salud mañana, tenemos que empezar hoy, no mejora en un día, es un esfuerzo continuo”, subrayó.
Además de los grandes hospitales e institutos, es importante incorporar a la actividad innovadora a los medianos y pequeños. Esto permitiría que “excelentes profesionales investigadores” participen en grandes proyectos, añadió.
El jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de La Paz, Pedro Herranz, aseguró que existe un interés “espectacular” de los profesionales de base en proyectos modestos de investigación. Alicia Herrero, jefa del Servicio de Farmacia de este mismo hospital consideró, por su parte, que el incremento “año a año” del número de ensayos denota el interés de los profesionales en este ámbito e incidió en que se debería potenciar la faceta asistencial “como un ensayo clínico continuo”, algo que actualmente no se está aprovechando.
El gerente del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Ricardo Herranz, incidió en que profesionales y gestores hacen un esfuerzo “más que notable” en este ámbito. Los resultados “no se puede decir que sean malos” y el apoyo de la Consejería y el Ministerio de Sanidad es “muy importante” ta pesar de la situación en la que se encuentra la economía española.
Valoró positivamente que los hospitales “medianos y pequeños” entren de manera sistemática en proyectos de investigación y solicitó que reciban más ayudas al disponer de “peores instrumentos”. En lo que respecta a las fundaciones e institutos de investigación, aseguró que son herramientas “muy importantes”. Han liberado al investigador de aspectos burocráticos, son transparentes y trabajan desde un enfoque traslacional para que los avances lleguen al paciente. Entre las áreas de mejora, se encuentra la posibilidad de compatibilizar la labor asistencial con la investigadora y la posibilidad de crear una carrera profesional investigadora que tenga peso en convocatorias como las opciones a jefatura de servicio.
Estudio poblacionalPedro Herranz incidió en la necesidad de realizar un estudio poblacional real para conocer el número de pacientes con cada patología. El problema es que se trata de “un trabajo ingrato, no es lucido y cuesta mucho esfuerzo”, además, implica trabajar de manera conjunta con primaria.
Tener más en cuenta tanto al paciente como al facultativo fue otra de las propuestas de Pascual. En este sentido, afirmó que se ha culpado al paciente de la falta de adherencia, pero que esta se debe a que no percibe el valor de la medicación. Algo similar ocurre cuando la mayoría de los facultativos no siguen determinada guía clínica, lo que hay que cuestionarse es la guía, apostilló.
En esta línea, Soto señaló que no se le da voz suficiente al paciente, pues es importante reconocer que cada vez entiende más y, por tanto, hay que legitimarlos para que puedan tomar decisiones. Es positivo que sean socios del médico para que se conviertan en un refuerzo. Asimismo, afirmó que los pacientes tienen generalmente “fuerza pero no dinero” e intentan influir en políticas y estrategias sanitarias “pero se encuentran con un muro”, por lo que en ocasiones se sirven de la industria para romper esta barrera, algo que puede ser bueno al contribuir a difundir conocimiento, pero también puede generar presiones o desconfianzas que no son positivos.
Evitar riesgosSobre esta cuestión, el director médico de Celgene insistió en que para evitar los riesgos que pueda haber, la relación de las compañías debe darse solo con asociaciones de pacientes y no con personas particulares, ser pública, transparente y estar regulada.
En otro orden de cosas, Pascual pidió que si un avance significa “un éxito, pero es inaplicable” por el coste que supone para el sistema, “no se deje a los pies de los caballos a los gestores” decidiendo curar a unos pacientes y a otros no. A su juicio, tendrá que ser la sociedad en su conjunto la que decida qué asumir y cómo desde el punto de vista ético. Puso como ejemplo el incremento de este año del 20 por ciento del gasto en oncología.
Aliviar el sufrimientoPedro Herranz incidió en la necesidad, no solo de curar las enfermedades mortales, sino de aliviar el sufrimiento en otras que no lo son, como puede ser el caso de la dermatitis atópica en la que se está investigando y avanzando, por lo que se preguntó si se va a someter a los niños afectados a toxicidad cuando haya un fármaco“maravilloso y seguro”. En el caso de la psoriasis, consideró que se ha llegado “a la máxima eficacia”, aunque ahora queda el problema de gestionar el coste que supone.
En este sentido, el gerente del Clínico San Carlos recordó que antes la salud era evitar la muerte, mientras que ahora es tener calidad de vida, por lo que consideró fundamental que se avance en este tipo de patologías que afectan de manera muy significativa a las personas. También insistió en la necesidad de promover la educación sanitaria.
“Tan importante es la calidad de vida como la supervivencia”, aseguró García para añadir que en ocasiones puede ser preferible mejorar la vida de un paciente con psoriasis grave que alargar 15 días la de una persona con una patología muy severa. De hecho, apuntó a que las enfermedades benignas con las que la calidad de vida es mala cuestan 400.000 millones de euros en asistencia y, de ellos, 65.000 millones son en sanidad. Asimismo, reflexionó que, de todos los derechos fundamentales, el primero estar vivo y con calidad de vida para poder ejercer los demás.
LAS FRASES
César Pascual, DG de Asistencia Sanitaria del Sermas
El sueño del Sermas sería la creación de Biomadrid para poder competir a nivel internacional”
Alicia Herrero, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital La Paz
El incremento año a año del número de ensayos denota el interés de los profesionales”
José Soto, gerente del Hospital Clínico San Carlos de Madrid
No se le da voz suficiente al paciente, hay que reconocer que cada día entiende más”
Pedro Herranz, jefe de Dermatología de La Paz
No solo hay que curar enfermedades mortales, también hay que aliviar el sufrimiento”
Ricardo Herranz, gerente del Hospital Puerta de Hierro
Es positivo que los hospitales medianos y pequeños entren también en investigación”
José Luis Garcia, director médico de Celgene
La industria invierte 86 millones al año en I+D en la Comunidad, pero podría aumentar”