En busca de la competitividad de la UE: ¿cómo recuperar el terreno perdido en innovación?

En declaraciones a EG, Dolors Montserrat (PPE) y Nicolás González (S&D) exponen la necesidad de aumentar la autonomía estratégica de la UE, apostar por la I+D+i europea y agilizar procedimientos.

Añádenos en Google

Objetivo: ser más ágiles, más competitivos y más innovadores. Europa quiere recuperar el terreno perdido en términos de competitividad frente a otros territorios como China o Estados Unidos y revertir la “peligrosa situación” de dependencia del exterior. Y es que “garantizar e impulsar la competitividad sostenible y la resiliencia constituye uno de los principales retos de la UE para los próximos años”, tal y como apunta a EG Dolors Montserrat, eurodiputada del PPE.

“Ser más ágiles significa reducir los plazos para aprobar nuevos medicamentos; ser más competitivos, invertir áreas de mercado clave como terapias avanzadas; y ser más innovadores, impulsar la investigación, la digitalización y la inteligencia artificial para ser más eficientes”, aclara Montserrat.

En este sentido, Nicolás González, eurodiputado de S&D, recuerda en declaraciones a este medio que la Comisión Europea quiere “tomar medidas drásticas para desarrollar la I+D+i europea, conservar parte de la producción dentro de nuestras fronteras y definir nuevas colaboraciones estratégicas con terceros países, mejorando nuestra autonomía estratégica”.

Precisamente, los eurodiputados han aludido a los informes Letta y Draghi, donde se exponen diferentes propuestas para mejorar la innovación en el sector farmacéutico. Así, aumentar la inversión en I+D+i, incrementar el desarrollo de nuevos fármacos, agilizar la gestión de ensayos en la UE, la implementación del Espacio Europeo de Datos Sanitario o del Reglamento HTA y aliviar cargas burocráticas se antojan como medidas fundamentales.

“Ha llegado el momento de actuar. El sector farmacéutico será un pilar estratégico en esta legislatura de la competitividad que comienza, pero sin olvidar que quien está en el centro de las políticas son los pacientes, las personas y el sistema nacional de salud”, asevera Montserrat. Algo en lo que coincide González: “Mejorar la competitividad europea es una prioridad y lo que hagamos en los próximos años contribuirá notablemente a la posición de Europa en el mundo”, concluye.

Fondo Europeo de Competitividad

Tras su reelección como presidenta de la Comisión Europea el pasado mes de julio, Ursula von der Leyen anunció diferentes iniciativas para poner en marcha en la nueva legislatura europea. Entre ellas, un Fondo Europeo de Competitividad para “apoyar la innovación”.

Un fondo que, según explica el eurodiputado socialista, se adoptaría bajo el nuevo presupuesto plurianual para 2028, en el que se fusionarían una docena de programas de investigación e innovación con el objetivo de “concentrar esfuerzos y apoyar la innovación más puntera en Europa”.

La Comisión defiende que la estructura actual no persigue objetivos estratégicos, es poco flexible, produce solapamientos y retrasos y carecen de una gobernanza común. Y, aunque muchos ven en este planteamiento una gran oportunidad de “agitar los cimientos, replantear el funcionamiento de la financiación en Europa y poner la ciencia y la tecnología en el centro de la agenda de competitividad”, González se mantiene expectante e insiste en “evaluar en detalle el impacto que podría tener la creación de este súper fondo y la integración de la investigación en el contexto de la competitividad”.

“Probablemente uno de los grandes riesgos de este enfoque es que toda la financiación se dirija a áreas temáticas y geográficas concretas, favoreciendo zonas con mayor capacidad en investigación e innovación y grandes empresas”, expone. “Cuando se publique la primera propuesta de la Comisión, esta tendrá que ser negociada con los Estados miembro, por lo que es de esperar que se diluya notablemente ante las reticencias de estos a ceder competencias o aumentar el presupuesto de la UE”, añade.

Por su parte, Montserrat ve la creación de este Fondo de Competitividad como “una pieza clave para que toda la industria recupere el potencial perdido en los últimos años frente a nuestros principales competidores”.

Ganar autonomía estratégica

Hacer de nuevo a Europa líder global en innovación e investigación es algo en lo que todos los parlamentarios coinciden. La eurodiputada popular indica que, aunque tiene que acercarse a EEUU, debe “seguir siendo fiel al modelo social europeo y la defensa de los sistemas públicos de salud”.

La maraña de regulaciones ha terminado asfixiando el crecimiento económico y ha agrandado la brecha de competitividad de nuestras empresas con respecto a nuestros competidores; somos víctimas de nuestra propia burocracia”, lamenta Montserrat. “Tenemos a los mejores profesionales sanitarios e investigadores, pero necesitamos un plan de inversión real, una apuesta clara por la innovación de sectores estratégicos como el farmacéutico, menos burocracia y más ayuda a las empresas”, resume.

Y es que, aunque la UE lidere el comercio farmacéutico en términos de valor, Montserrat alerta de que se está perdiendo ese valor porque “la inversión en I+D es demasiado baja” en comparación con otros competidores y “la carga burocrática es demasiado alta”, lo que provoca que empresas, investigadores e inversión privada se alejen del continente.

En este contexto, es crucial incrementar la autonomía estratégica, pues la COVID-19 supuso un “punto de inflexión” en las políticas europeas de salud pública y “evidenció la ineficacia de los modelos preventivos tradicionales y la importancia de una preparación rápida y eficiente”, según indica González.

Por ello, el eurodiputado socialista apunta que uno de los principales objetivos de la presente legislatura será “mejorar la autonomía estratégica, relocalizando parte de la producción a la UE, tejiendo nuevas alianzas con terceros países y haciendo una apuesta clara y contundente por la investigación y la innovación europeas”.

Por su parte, Montserrat también lo tiene claro: “Si queremos que Europa vuelva a liderar el sector sanitario y farmacéutico –y ahora que sabemos que existe capacidad de respuesta– necesitamos que los objetivos de competitividad e innovación estén perfectamente alineados con la inversión y una visión común”, asegura. “Ningún país por sí solo podrá hacer frente a una pandemia y por eso la UE se ha preparado para liderar alianzas y mecanismos de solidaridad y colaboración multilaterales y bilaterales a nivel global”, concluye.

Mercado único de medicamentos

Otra de las necesidades del sector farmacéutico europeo que se ponen de manifiesto en los informes de Letta y Draghi es garantizar la igualdad en el acceso a los pacientes de todos los Estados miembro. Y el mercado único de medicamentos es la “solución” a este problema, según Montserrat.

“Europa debe asegurarse de que cada paciente, sea del país que sea, pueda acceder de forma rápida y justa, porque la desigualdad es sinónimo de riesgo para la salud. Y eso nos lleva, de nuevo, al informe Draghi: crear un mercado ‘made in Europe’ competitivo para ser autosuficientes, eliminar la burocracia para atraer empresas, unificar el mercado común para evitar desigualdades y aumentar la inversión para desarrollar nuevos medicamentos y terapias”, afirma la eurodiputada del PPE

Así, al no contar con un mercado único de medicamentos en la UE, las compañías farmacéuticas negocian las condiciones de precio y reembolso con cada Estado y algunas autorizaciones se siguen concediendo a nivel nacional. Algo que “provoca inaceptables desigualdades en el acceso a los tratamientos más avanzados, que tardan varios años más en llegar a los países más pequeños o de recursos económicos más limitados”, lamenta González. Además, añade, “la fragmentación de competencias debilita la posición geopolítica de la UE, que debe aumentar la producción interna de medicamentos críticos y mejorar su autonomía estratégica para hacer frente a futuros desafíos sanitarios como las resistencias a los antimicrobianos, el envejecimiento de la población, los problemas de salud mental, las enfermedades neurodegenerativas o potenciales epidemias”.

Por tanto, para el eurodiputado de S&D, un mercado único reforzado es “el único camino para superar las soluciones nacionales subóptimas y extraer todo el potencial del sector sanitario en la Unión, por ejemplo, para mejorar la competitividad europea e impulsar la investigación y la innovación, armonizar los procedimientos regulatorios de los ensayos clínicos, potenciar la formación y movilidad transfronteriza de los investigadores y liberar toda la capacidad de las nuevas tecnologías mediante el Espacio Europeo de Datos Sanitarios”.

“Europa necesita una actuación coordinada en materia de precios, así como orientaciones claras a la industria sobre las necesidades médicas no cubiertas y el diseño de los ensayos clínicos; los Estados miembro deberían poner en marcha planes piloto de nuevos modelos de financiación”, asevera Montserrat. “Esta legislatura tiene que ser el punto de inflexión de una Europa fuerte y autónoma, libre de trabas, en la que ningún europeo se quede fuera por decisiones burocráticas o falta de inversión. Proteger la salud de los europeos no es una opción, ni una cuestión económica. Es una obligación”, concluye.


También te puede interesar...

https://elglobalfarma.com/politica/un-mercado-unico-de-medicamentos-en-la-ue-podria-favorecer-la-equidad-en-el-acceso