La presidencia chipriota del Consejo de la UE y el Parlamento Europeo alcanzan un acuerdo provisional sobre la futura Ley de Medicamentos Críticos (Critical Medicines Act, CMA, por sus siglas en inglés), una iniciativa con la que Bruselas busca reforzar la resiliencia del sistema sanitario europeo ante los recurrentes problemas en el suministro de medicamentos esenciales.
En este sentido, el objetivo del nuevo marco es mejorar la disponibilidad de medicamentos críticos como antibióticos, insulina o analgésicos, en un contexto en el que la UE ha registrado en los últimos años problemas de desabastecimiento de fármacos. Para ello, la norma plantea medidas orientadas a diversificar las cadenas de suministro, reforzar la producción dentro del territorio comunitario y facilitar la cooperación entre Estados miembro en la compra de estos medicamentos.
Uno de los pilares del acuerdo es la introducción de criterios de resiliencia en los procedimientos de contratación pública. Las autoridades competentes deberán tenerlos en cuenta a la hora de adquirir medicamentos críticos, con el fin de reducir vulnerabilidades en la cadena de suministro. Asimismo, el texto busca incentivar la fabricación en la UE de estos medicamentos y de sus principios activos, abriendo la puerta a una mayor flexibilidad para aplicar el enfoque de “preferencia europea” en las licitaciones.
En paralelo, la nueva regulación refuerza la cooperación entre países para la compra conjunta de medicamentos. De esta forma, el acuerdo reduce de nueve a cinco el número mínimo de Estados miembro necesarios para solicitar a la Comisión Europea que gestione adquisiciones en su nombre, con el objetivo de agilizar este tipo de mecanismos y aumentar la capacidad de negociación conjunta.
El texto también introduce disposiciones sobre las reservas de contingencia que deberán aplicarse "de forma transparente y respetando los principios de solidaridad y proporcionalidad, evitando impactos negativos en otros Estados miembro o en el mercado interior". Además, se prevé un mayor intercambio de información entre países y el refuerzo del mecanismo voluntario de solidaridad para facilitar la redistribución de medicamentos críticos cuando sea necesario.
Otro de los elementos incluidos en el acuerdo es la extensión del ámbito de aplicación a determinados medicamentos huérfanos. El acuerdo provisional deberá ser ahora refrendado por el Consejo y el Parlamento Europeo antes de su adopción definitiva, tras la correspondiente revisión jurídico-lingüística.
"Los pacientes no deberían tener que preocuparse por si medicamentos esenciales como los antibióticos estarán disponibles en su farmacia u hospital", ha afirmado Neophytos Charalambides, ministro de Salud de la República de Chipre. "Con el acuerdo de hoy, estamos tomando medidas prácticas para reducir nuestras vulnerabilidades, diversificar las cadenas de suministro y reforzar la capacidad de Europa para producir medicamentos críticos y sus ingredientes más cerca de casa, ha añadido.
Tras anunciarse, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), ha acogido con satisfacción el acuerdo provisional alcanzado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, al considerar que "supone un paso importante para reforzar la resiliencia, la seguridad y la sostenibilidad del suministro de medicamentos críticos en la UE".
"En un momento de crecientes perturbaciones a escala mundial, unas cadenas de suministro resilientes y seguras para los medicamentos esenciales son fundamentales para proteger la salud pública en toda la UE", ha declarado Emer Cooke, directora ejecutiva de la EMA. "El acuerdo provisional alcanzado hoy sobre la Ley de Medicamentos Esenciales marca un hito significativo en el refuerzo de la capacidad de Europa para mejorar la disponibilidad, el suministro y la producción de medicamentos esenciales", ha concluido.