La Comisión de Sanidad evidenció una fractura en la oposición que ya comenzó a vislumbrarse en la anterior cita. El orden del día incluía una Proposición No de Ley presentada por Ciudadanos para reformar el copago en la que se incluía la letra pequeña del acuerdo firmado entre este grupo y el Partido Popular. Sin embargo, estos detalles no estaban consensuados con los populares y, de nuevo, aparecieron los nervios y tensiones tan habituales en esta XII Legislatura.
La situación se volvió surrealista. El Partido Popular trató de pactar una transaccional con Ciudadanos sin tener una enmienda que lo sustentase, por lo que la mesa rechazó esta posibilidad. El portavoz de la formación naranja, Francisco Igea, trató de llegar a un acuerdo con su homóloga de Podemos, Marta Sibina, que no llegó a concretarse y, finalmente, la PNL se votó por puntos ante la presión del Partido Popular.
El resultado fue aún más desconcertante. Se aprobó el primer punto, que era una copia del acuerdo entre Ciudadanos y Gobierno, pero se rechazaron todos los demás con los votos del Partido Popular y el PSOE. Este último llegó a votar en contra de rebajar el copago a las pensiones contributivas inferiores al Salario Mínimo Interprofesional y a revisarlo para determinadas enfermedades crónicas graves. “Nosotros abogamos por volver a la situación anterior al 16/2012 y seguiremos defendiendo la derogación del copago”, explicó el portavoz socialista, Jesús María Fernández.
El recorrido del copago, por tanto, volvió a la casilla de salida. El Congreso insta al Gobierno a reformar el copago en los mismos términos genéricos del acuerdo de investidura mientras la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, sigue asegurando que no está en la agenda. Entre medias, ha dejado a una oposición que no ha conseguido unirse en una sola voz en ninguna de las ocasiones.
El recorrido que ha realizado el copago en el Congreso lo lleva a la casilla de salida
Más allá del vodevil que ha protagonizado el copago en sus diversas visitas al Congreso, la Comisión de Sanidad sí sirvió para otorgar unanimidad (con la excepción de ERC) a seguir promoviendo la compra centralizada de medicamentos. El diputado Rubén Moreno fue el encargado de defender esta Proposición No de Ley que recibió varios apuntes, a pesar de su aprobación. “No todos los productos son susceptibles de este mecanismo, por lo que no debe ser el único existente”, dijo Fernando Navarro, diputado por Ciudadanos. El PSOE apoyó la medida pero aseguró que el Estado debe promover varias políticas de uso racional de medicamentos para que después las comunidades autónomas se adhieran a las que le interesen. “Nosotros defendemos tanto la prescripción por principio activo, como la compra centralizada y las subastas de medicamentos. No hay que olvidar que estas últimas han ahorrado solo en Andalucía más de 400 millones y que a nivel estatal conseguirían unos 1.500”, aseveró Begoña Tundidor.
El Partido Popular también consiguió sacar adelante su PNL relativa a concluir el desarrollo de la sanidad electrónica. Sólo Podemos se abstuvo, peto tanto este partido como el PSOE criticaron que el Gobierno haya tardado “cuatro años en hacer interoperables solo a tres comunidades autónomas”. La vocal adjunta de la formación morada, Amparo Botejara, justificó su abstención “porque no estamos aquí para analizar proposiciones vacías de contenido”.
Instantes antes de la Comisión de Sanidad, Ciudadanos y Podemos, junto a ERC, dieron a conocer su Proyecto de Ley sobre Prescripción Enfermera. El texto normativo llega con dos novedades frente al Real Decreto existente y al que pretende sustituir. Por un lado, aparece la palabra prescripción para que los enfermeros puedan recetar medicamentos no sujetos a prescripción médica. La otra diferencia es que las acreditaciones correrán a cargo de las comunidades autónomas en lugar del Gobierno.