Extremadura ha sido la protagonista de la Sesión Best in Class en Salud Publica para abordar las estrategias de Gripe en esta comunidad. Miembros del grupo GRIPEXPERT, también han participado junto a la Directora General de Salud Pública, Yolanda Márquez Polo en la sesión virtual bajo el título “Gripe 2025: Preparación y respuesta en la Junta de Extremadura“.
Estas reuniones están enmarcadas en el análisis de los principales desafíos en torno a la prevención y control de la gripe en las diferentes comunidades autónomas y en identificar las mejores prácticas. En esta ocasión, se ha puesto el foco en la importancia de mejorar la cobertura vacunal de la población vulnerable y de los profesionales sanitarios, así como mejorar la protección de los mayores.
En la sesión, moderada por Santiago de Quiroga, presidente editor de Gaceta Médica, han participado, junto a la directora general de Salud Pública de Extremadura, Yolanda Márquez Polo, el especialista José J. Castrodeza, catedrático de la Universidad de Valladolid y jefe de servicio en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, y Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, ambos miembros de GRIPEXPERT.
La directora general de Salud Pública de Extremadura compartió las claves de la estrategia regional frente a la gripe, centrada en la incorporación de estas vacunas mejoradas y en una comprometida apuesta por aumentar las coberturas en los grupos más vulnerables. La región se ha posicionado como una de las comunidades autónomas más comprometidas con la mejora de la cobertura vacunal frente a esta enfermedad, con un destacado dato del 75% en profesionales sanitarios, el doble de la media en España. Se han analizado el impulso de medidas como la vacunación sin cita, la vacuna intranasal en la infancia y la inmunización con dosis de alta carga para mayores.
Así, Márquez reconoció el “gran esfuerzo” realizado por la comunidad en las últimas campañas. “Hemos hecho un gran esfuerzo desde nuestra comunidad autónoma para que se llegue a todos los usuarios que necesitan la vacuna de gripe y puedan vacunarse”, afirmó, destacando el papel de los profesionales sanitarios como motor del cambio posible.
La directora subrayó el hito conseguido en la vacunación de este colectivo: “Ese 75% largo de vacunación de los profesionales sanitarios nos hace sentirnos orgullosos, porque creemos que hemos llegado al profesional, que es el primero que tiene que estar convencido de la vacunación de gripe. Si el profesional está convencido, eso se traduce en el ciudadano”.
“Ese 75% largo de vacunación de los sanitarios nos hace sentirnos orgullosos, porque creemos que hemos llegado al profesional, que es el primero que tiene que estar convencido de la vacunación de gripe”
Yolanda Márquez Polo, directora general de Salud Pública de Extremadura
Uno de los elementos clave ha sido la implementación de las vacunas de alta carga para mayores de 70 años y la vacuna intranasal para niños de hasta 59 meses. Márquez señaló que estas decisiones se han basado en la evidencia científica y en la necesidad de adaptar las estrategias vacunales a las características de cada grupo de población: “Queremos que la campaña tenga nuestra impronta, que refleje la importancia que tiene la vacunación de gripe”.

Para lograr este cambio, desde la Dirección General de Salud Pública se ha apostado por una comunicación directa y persistente con los profesionales sanitarios: “Se ha hecho una campaña a los profesionales casi puerta a puerta o consulta a consulta. Hicimos varias reuniones y de ser tan persistentes, hemos conseguido estas coberturas”.
Investigación para entender las motivaciones de la población
José J. Castrodeza, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valladolid, compartió los resultados de una serie de estudios cualitativos realizados entre 2021 y 2024 sobre las motivaciones de la población extremeña para vacunarse —o no— frente a la gripe. El trabajo está basado en encuestas telefónicas a cerca de 600 personas en total, siendo la muestra de Extremadura de 200 entrevistas.
Los datos muestran que los dos principales motivos para vacunarse han sido, de forma constante en estos años, “por mi propia protección o la de mi entorno” y “porque me lo recomendó mi médico”. Sin embargo, también se refleja una importante brecha comunicativa comun a otros territorios, ya que entre quienes no se vacunaron, la razón más mencionada fue “no me lo han recomendado”.
“El papel del médico tiene un impacto muy significativo en la decisión de vacunarse o no”, insistió Castrodeza. “La recomendación de los facultativos —y especialmente de los médicos— tiene especial calado en la decisión de motivarme a vacunarme”. Este hallazgo, repetido año tras año en las encuestas, pone de relieve la necesidad de que los profesionales sanitarios se conviertan en prescriptores activos de la vacunación.

Otro de los aspectos estudiados ha sido la percepción de la gravedad de la gripe. Según Castrodeza, “la sociedad tiene una percepción muy baja sobre la gravedad de la gripe”, lo que repercute negativamente en las coberturas vacunales. “No se insiste en que tiene gravedad. No acabamos de enfocar bien para que la población tenga una percepción de su trascendencia. La gripe puede complicar sustancialmente la calidad de vida, especialmente en personas mayores o con enfermedades crónicas”.
El estudio también exploró la percepción sobre las vacunas específicas para mayores. Aunque en 2024 aumentó el conocimiento sobre su existencia, aún persiste una falta de información significativa: “La respuesta ‘no sé’ fue mayoritaria en la pregunta sobre si sabían que existía una vacuna específica para mayores”.
Más información, más accesibilidad
Entre las medidas que los ciudadanos consideran prioritarias para fomentar la vacunación destacan dos: “Tener más información sobre la vacuna y sus beneficios” y “facilitar el acceso a los centros de Atención Primaria”. Según Castrodeza, esto refuerza la idea de que las campañas informativas deben ir más allá del simple mensaje: “No basta con decir ‘usted tiene más de 65 años, vacúnese’, hay que explicar qué contiene la vacuna, qué es un adyuvante, qué tipos de vacunas existen…”.
“No basta con decir ‘usted tiene más de 65 años, vacúnese’, hay que explicar qué contiene la vacuna, qué es un adyuvante, qué tipos de vacunas existen…”
José J. Castrodeza, catedrático de la Universidad de Valladolid y jefe de servicio en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid
También apuntó la necesidad de flexibilizar los horarios en los centros de salud para facilitar la vacunación a quienes trabajan o tienen limitaciones horarias. “Cada vez necesitamos tener un horario más abierto”, señaló, proponiendo también que los médicos de familia pregunten habitualmente a sus pacientes por sus hábitos de vacunación, como parte de la promoción de salud integral.
El valor de las pequeñas mejoras
Por su parte, Ángel Gil destacó el avance experimentado en los últimos años en esta Comunidad y subrayó la importancia de valorar incluso los logros modestos en otras coberturas: “Subir un punto porcentual en la vacunación de gripe supone haber vacunado a muchísimas más personas. Ese efecto del 1% luego sobre la salud de la población también tiene un efecto tremendamente importante”.
Gil insistió en que las estrategias de salud pública deben tener una mirada a largo plazo. “Aunque no veamos grandes éxitos inmediatos, merece la pena seguir insistiendo”, afirmó. También reivindicó el papel de la evaluación para conocer la efectividad de las campañas y el impacto más allá de la reducción de casos de gripe. “Tenemos que ir buscando herramientas para medir también el impacto en otras enfermedades, como las cardiovasculares“, comentó.

Uno de los elementos clave señalados por Gil fue la incorporación de innovación en las vacunas actuales, especialmente en las dirigidas a personas mayores: “Muchas personas todavía se refieren a vacunas de hace 40 años, pero las vacunas que hoy empleamos son muy mejoradas, de alta eficacia, efectividad, seguras… y eso también la población tiene que saberlo”.
“Muchas personas todavía se refieren a vacunas de hace 40 años, pero las vacunas que hoy empleamos son muy mejoradas, de alta eficacia, efectividad, seguras… y eso también la población tiene que saberlo”
Ángel Gil, catedrático de de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos
Finalmente, valoró positivamente la ampliación del enfoque de vigilancia epidemiológica hacia una vigilancia en salud pública más global, que integre gripe, COVID-19 y virus respiratorio sincitial, y defendió una comunicación continuada con la ciudadanía: “No se trata solo de comunicar en septiembre y octubre, sino de mantener la recomendación durante todo el año”.
Hacia una estrategia sostenida y eficaz
Los expertos coinciden en que las vacunas mejoradas contra la gripe son una herramienta esencial para proteger a las personas mayores y vulnerables, pero que su efectividad depende no solo de la tecnología, sino también del compromiso institucional, la accesibilidad, la información y la implicación del personal sanitario.
“El profesional debe creerse que debe llegar al ciudadano”, resumió Yolanda Márquez, aludiendo a la experiencia extremeña como ejemplo de que con voluntad política, coordinación y persistencia, se puede avanzar en retos de cobertura de ciertos colectivos. La directora concluyó con una mirada ambiciosa: “Este año queremos seguir avanzando en la campaña de otoño. No nos queremos quedar ahí, ya que no hemos tocado techo”, y concluye la directora que “hay que considerar cada campaña como si fuera la primera, con el mismo entusiasmo”.
