El principal objetivo del Espacio Europeo de Investigación (EEI) es crear un mercado único de la UE para la investigación, la innovación y la tecnología. Y la UE ya ha avanzado en la construcción de un mercado único más integrado, eficiente y atractivo para la I+i, aunque será necesario avanzar en nuevos hitos para aprovechar plenamente su potencial.
Tras la comunicación del nuevo EEI para investigación e innovación en 2020, seguida de un nuevo marco político y de gobernanza adoptado por el Consejo, y las conclusiones de este en 2021 sobre su futura gobernanza, se han producido cambios estructurales, económicos y políticos. Ahora, el EEI se enmarca en un proceso de revitalización. Así, la Comisión Europea (CE) ha hecho balance de los logros alcanzados hasta el momento, pues la primera agenda política del EEI (2022-2024) está a punto de completarse con resultados tangibles, y ya se está preparando para la segunda agenda política (2025-2027).
En este sentido, la CE ha adoptado una comunicación acerca de la aplicación del EEI en la que reafirma su compromiso de situar la investigación y la innovación en el centro del crecimiento futuro de Europa. Y es que, tal y como se destaca en el informe Draghi y en las orientaciones políticas para la próxima Comisión, "la investigación y la innovación son motores fundamentales de la resiliencia económica, la competitividad y el bienestar".
Progresos realizados y retos pendientes
Estos son los progresos realizados -plasmados en la nueva comunicación- en el marco de cuatro grandes objetivos estratégicos acordados por los Estados miembro, así como los ámbitos en los que es necesario seguir trabajando:
- Priorizar las inversiones y las reformas: la Comisión ha trabajado con los Estados miembro para armonizar los esfuerzos de investigación e innovación, apoyando reformas e inversiones a través de los fondos de la política de cohesión, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y mediante el apoyo de expertos en el marco del Mecanismo de Apoyo a las Políticas de Horizonte Europa y el Instrumento de Apoyo Técnico. Sin embargo, Europa todavía está lejos de alcanzar el objetivo del 3% del PIB de la UE invertido en investigación y desarrollo. El problema clave sigue siendo la baja inversión privada, que se ve obstaculizada por barreras regulatorias, legales y administrativas que deben abordarse para atraer a más inversores e innovadores.
- Mejorar el acceso a la excelencia: el apoyo prestado en el marco de Horizonte Europa a proyectos colaborativos y programas de movilidad como las acciones Marie Skłodowska-Curie ayudó a reforzar las redes de cooperación científica. La parte cada vez mayor de Horizonte Europa también ha invertido hasta la fecha más de 1 000 millones de euros para apoyar el desarrollo de capacidades de I+D+i más sólidas en los Estados miembro con menor rendimiento. Sin embargo, se necesita más trabajo para reducir la burocracia y proporcionar mejor información sobre las oportunidades disponibles para los investigadores.
- Traducir los resultados en impacto económico: el Consejo Europeo de Innovación (EIC) se ha convertido en el mayor inversor en tecnología profunda en Europa, con cada euro invertido por el Fondo EIC atrayendo cuatro euros de inversores privados. El marco del EEI ha apoyado el desarrollo con los Estados miembro de orientaciones específicas para la explotación económica de los resultados de la investigación y las hojas de ruta tecnológicas, pero Europa sigue necesitando más capital riesgo para escalar innovaciones de vanguardia. El reciente lanzamiento de la Red de Inversores de Confianza marca un paso adelante en la sindicación de inversores europeos.
- Profundización del EEI: el marco del EEI ha dado lugar a avances significativos en la mejora de las condiciones de trabajo y el desarrollo profesional de los investigadores, en particular mediante la adopción de la Recomendación del Consejo sobre las carreras de investigación, pero aún queda mucho por hacer. En consonancia con los valores europeos, Horizonte Europa también lideró el camino para seguir impulsando la igualdad de género y la integridad de la investigación, la ciencia abierta y los esfuerzos de intercambio de datos. Mediante la adopción de una Recomendación del Consejo sobre la seguridad de la investigación, también se realizaron nuevos avances para garantizar la seguridad de la investigación europea. Sin embargo, es necesario redoblar los esfuerzos para abordar las disparidades que persisten en las oportunidades de desarrollo profesional en toda la Unión y garantizar la sostenibilidad a largo plazo y la accesibilidad de las infraestructuras europeas de investigación y tecnología.