La EMA alerta de que solo cuatro candidaturas garantizan una transición segura en 2 ó 3 años

<p>El ‘ranking’ de candidatas favoritas para los empleados revela que la fuga de talento incapacitaría a las demás para continuar con las actividades.</p>

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Ángela de Rueda Londres | viernes, 29 de septiembre de 2017 h |

Algo empieza a moverse en Europa. La fuga del personal ha sido la primera toma de postura de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en la competición por acogerla tras el Brexit. Los propios trabajadores han valorado las 19 ciudades candidatas a ubicar la futura sede, en el contexto de la planificación de la continuidad de las actividades de la EMA. Como ya adelantó EG, la agencia dio a conocer los datos de la encuesta sobre las preferencias de traslado de su personal, realizada a principios de septiembre. Según el resultado, sólo cuatro ciudades garantizarían las actividades de la agencia, dado que evitan la fuga del personal cualificado, aunque el organismo ya asume un retraso mínimo de dos a tres años.

Por su parte, Reuters ha filtrado los nombres de las ciudades que encabezan las preferencias del personal. Junto a Barcelona se encontraría Amsterdam, Viena, Milán y, finalmente Copenague. Aunque hay que recordar que ese no es el único criterio para valorar la capacidad de asumir el trabajo de la agencia. Las demás candidatas quedarían lejos de garantizar una transición segura, por no poder retener al personal adecuadamente.

Posicionamiento de Efpia

Además de la propia EMA, también la patronal europea de la industria farmacéutica (Efpia) se ha subido al tren de analizar las repercusiones de la elección de una nueva sede. En un informe, identifican que el efecto más dañino para la salud pública serán los retrasos en la evaluación de las solicitudes de autorización de comercialización y en el seguimiento de la seguridad .

La decisión de la nueva ubicación de la agencia europea pasará por la inminente evaluación de la Comisión Europea, que se debatirá en octubre, y tendrá el 20 de noviembre como punto final, con la votación en el Consejo de la UE.