El I Foro Interautonómico sobre Cáncer. Hacia una coordinación nacional del cáncer: aprendizajes desde las CCAA puso el foco en uno de los grandes retos del sistema sanitario: avanzar hacia una mayor coordinación que permita reducir desigualdades, mejorar resultados en salud y garantizar la sostenibilidad. En este contexto, la tercera mesa titulada "Impacto de una coordinación efectiva: equidad, resultados y visión de futuro" reunió a voces clave del ámbito clínico, institucional y de los pacientes.
Moderada por Santiago de Quiroga, la sesión contó con la participación de Jesús García-Foncillas, presidente de Fundación ECO; Pedro Pérez Segura, secretario de Fundación ECO; Carmen Yélamos Agua, directora de Atención a Pacientes y Usuarios de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC); y José María Martín Moreno, coordinador de políticas sanitarias europeas y globales de la Fundación ECO, director de la Cátedra de Gestión Innovadora para la Salud - FES y profesor de la Universidad de Valencia, quien participó a través de un vídeo.
La coordinación, eje clave ante la complejidad del cáncer
La mesa arrancó con una intervención en vídeo de Martín Moreno subrayando la importancia de avanzar hacia una coordinación efectiva en cáncer, insistiendo en que se trata de una necesidad estructural del sistema sanitario. "No es un lujo organizativo ni una capa administrativa más, es una necesidad clínica, de salud pública y, sobre todo, ética", afirmó, al tiempo que recordó la enorme complejidad que implica el abordaje de esta enfermedad.

El experto incidió en que el cáncer requiere una visión integral que abarque todo el proceso asistencial. "Tenemos que pensar siempre en todo el recorrido de la enfermedad, desde la prevención hasta los cuidados paliativos, pasando por el diagnóstico precoz y una atención personalizada centrada en la persona", explicó. En este sentido, defendió que la calidad de vida y la investigación deben ser pilares fundamentales del sistema. Además, también abordó la necesidad de fortalecer el enfoque organizativo del sistema sanitario, destacando cuatro funciones clave: gobernanza, financiación, recursos y provisión de servicios. "No puede haber buena coordinación si no existe una financiación adecuada o si se concentra el esfuerzo solo en la parte visible del proceso", advirtió. alertó de que todavía existen situaciones en las que "los pacientes y sus familias actúan como coordinadores de su propio proceso asistencial, algo que sencillamente no debería ocurrir".
"No puede haber buena coordinación si no existe una financiación adecuada o si se concentra el esfuerzo solo en la parte visible del proceso"
José María Martín Moreno, coordinador de políticas sanitarias europeas y globales de la Fundación ECO, director de la Cátedra de Gestión Innovadora para la Salud - FES y profesor de la Universidad de Valencia
El experto puso como ejemplo diversos modelos europeos, como los de Francia, Irlanda o Portugal, que han desarrollado estructuras específicas para coordinar las políticas oncológicas. No obstante, advirtió que "no se trata de copiar modelos, sino de entender qué funciona y cómo garantizar liderazgo, continuidad y capacidad de evaluación". En el caso de España, defendió que el carácter descentralizado del sistema sanitario puede ser una fortaleza si se combina con cooperación y una visión común. "No se trata de uniformizar, sino de evitar desigualdades evitables y asegurar que el lugar de residencia no determine las oportunidades de prevención, diagnóstico o tratamiento", remarcó.
Déficits actuales y oportunidades de mejora
Desde la perspectiva clínica, Pedro Pérez Segura incidió en que el sistema sanitario lleva años identificando problemas sin dar el paso hacia soluciones concretas. "Da la sensación de que invertimos mucho tiempo en seguir analizando, pero tenemos que dar el paso ya de asumir la valentía de la toma de decisión", afirmó.

El especialista describió cómo la falta de coordinación impacta directamente en la práctica asistencial diaria, generando ineficiencias y sobrecarga profesional. "Si estuviese bien coordinado, no tendría que gastar una hora de mi trabajo al día en solucionar problemas administrativos de los pacientes", explicó, denunciando además duplicidades en pruebas y fallos en los sistemas de información.
En esta línea, puso el foco en la necesidad de abordar el cáncer como un proceso integral. "Tenemos que hablar del proceso cáncer completo, no del oncólogo, ni del paciente, ni del cirujano por separado", subrayó. A su juicio, una coordinación adecuada permitiría optimizar recursos, mejorar la experiencia del paciente y evitar situaciones como la falta de comunicación entre hospitales incluso dentro de una misma comunidad autónoma. "En hospitales que están a una calle de distancia tenemos una falta de coordinación en la información tremenda", ejemplificó.
Asimismo, reclamó que los planes estratégicos pasen de la teoría a la ejecución real: "Si no se implementan con los recursos necesarios y una estructura organizativa clara, se quedarán en documentos muy bonitos sin utilidad". También insistió en la importancia de evaluar continuamente los resultados: "La coordinación no es solo generar un plan, sino medir cómo funciona a los seis meses o al año y generar un círculo de mejora continua".
"Si los planes estratégicos no se implementan con los recursos necesarios y una estructura organizativa clara, se quedarán en documentos muy bonitos sin utilidad"
Pedro Pérez Segura, secretario de Fundación ECO
Por su parte, Jesús García-Foncillas coincidió en la necesidad de avanzar hacia una estructura organizativa clara con liderazgo efectivo. "No hay nada más ineficiente que la falta de organización y coordinación", afirmó. En su opinión, la percepción del paciente es reflejo de esta situación: "Es como que, con suerte, él mismo es el gestor de todo su proceso de cáncer".
El experto lamentó que muchas estrategias se queden en el papel. "Tenemos el cajón lleno de magníficos planes que nunca han visto la luz", señaló, insistiendo en que la coordinación debe ir acompañada de gobernanza, financiación y capacidad real de ejecución. "No necesitamos más planes si no hay una hoja de ruta clara y recursos detrás", añadió.
La experiencia del paciente

La visión de los pacientes fue clave en esta mesa a través de la participación de Carmen Yélamos, quien puso el acento en cómo la falta de coordinación se traduce en desigualdades tangibles. "El sistema está muy organizado en torno al código postal y no tanto a las necesidades clínicas del paciente", afirmó.
Desde su perspectiva, una mejor coordinación permitiría situar verdaderamente al paciente en el centro del sistema. "Se traduciría en un itinerario mucho más ordenado y claro, y en que el paciente no tenga que ser el gestor de su propio proceso", explicó.
Yélamos detalló cómo esta falta de cohesión genera un importante desgaste: "Hay pacientes que tienen que desplazarse a otros hospitales, asumir pruebas duplicadas o enfrentarse a dificultades de transporte y alojamiento". Además, señaló problemas de comunicación entre niveles asistenciales: "El paciente echa mucho de menos que su médico de Atención Primaria tenga toda la información de lo que ocurre en el hospital".
"Hay pacientes que tienen que desplazarse a otros hospitales, asumir pruebas duplicadas o enfrentarse a dificultades de transporte y alojamiento. El paciente echa de menos que su médico de Atención Primaria tenga toda la información de lo que ocurre en el hospital".
Carmen Yélamos Agua, directora de Atención a Pacientes y Usuarios de la Asociación Española contra el Cáncer
La representante de pacientes identificó tres momentos especialmente críticos donde la falta de coordinación genera mayores desigualdades. En primer lugar, el diagnóstico precoz y los cribados: "Ahí empezamos con la primera desigualdad, que además impacta en todo lo que viene después". En segundo lugar, el acceso a tratamientos innovadores, con variabilidad entre territorios. Y, por último, el acompañamiento y la continuidad asistencial: "Hay hospitales con acceso a apoyo psicológico, nutrición o ejercicio físico, y otros donde estos servicios no existen, lo que marca una diferencia enorme".
Coordinación, gobernanza y liderazgo
Durante el debate, los ponentes coincidieron en que uno de los principales problemas es la falta de liderazgo claro en la coordinación del sistema. Pérez Segura fue especialmente crítico en este punto: "En muchos casos, la sensación desde abajo es que algunos responsables no creen en el proyecto".
Además, denunció el peso de la burocracia y su impacto en la eficiencia del sistema. "Para cualquier proyecto pueden pasar seis u ocho meses de informes y trámites, y si no insistes constantemente, se queda parado", explicó. Esta situación, añadió, repercute directamente en la labor asistencial: "Estamos dedicando un porcentaje enorme de nuestro tiempo a tareas que no corresponden a nuestro perfil profesional".
En este sentido, defendió que una mejor coordinación no siempre requiere grandes inversiones. "Muchas cosas no necesitan dinero, necesitan interés por mejorar y analizar bien el proceso", afirmó.
España ante el Plan Europeo contra el Cáncer
La mesa también abordó el grado de alineación de España con el Plan Europeo contra el Cáncer. García-Foncillas ofreció una visión crítica sobre su implementación. "No estamos avanzando como deberíamos", aseguró.
El experto explicó que la falta de una estrategia clara a nivel nacional ha generado una aplicación desigual. "Su implementación ha sido poco clara y nos ha llevado a muchos centros a buscar alternativas por nuestra cuenta", señaló. A su juicio, el despliegue del plan ha llegado "tarde y mal", lo que ha dificultado aprovechar todo su potencial transformador.
La sesión concluyó con una reflexión conjunta sobre las prioridades para mejorar la equidad en cáncer en España. Entre ellas, la necesidad de reforzar la coordinación a todos los niveles —hospitalario, autonómico y nacional—, garantizar una gobernanza clara y situar al paciente en el centro del sistema.
"Necesitamos una coordinación nacional con una hoja de ruta clara, con consenso entre todos los actores y con capacidad real de ejecución. Tenemos que concienciar de la necesidad y de la urgencia, porque llegamos tarde, pero más vale tarde que nunca"
Jesús García-Foncillas, presidente de Fundación ECO
En palabras de García-Foncillas, el objetivo debe ser avanzar hacia una estrategia compartida: "Necesitamos una coordinación nacional con una hoja de ruta clara, con consenso entre todos los actores y con capacidad real de ejecución". Asimismo, subrayó la urgencia de actuar: "Tenemos que concienciar de la necesidad y de la urgencia, porque llegamos tarde, pero más vale tarde que nunca". Una idea que resume la idea del foro: transformar el consenso técnico en acción real para mejorar la atención oncológica