El presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump ha sufrido una derrota política y sanitaria. La reforma que abanderó durante la campaña presidencial, fue retirada finalmente el pasado viernes por no contar con el apoyo suficiente de las propias filas republicanas.
Después de unos dos meses en la Casa Blanca, Trump ha sufrido su primera gran derrota legislativa, a pesar de que el Partido Republicano controla el Congreso estadounidense. Sin embargo, la derrota era previsible dado que las distintas facciones no estaban de acuerdo con la conocida como American Healt Care Act.
En este sentido, el presidente culpó este domingo a los congresistas republicanos del ultraderechista ‘Caucus de la Libertad’, del fracaso de su reforma sanitaria. Como ya recogió EG, este es el grupo que hacía peligrar la reforma por su oposición. Así, “los demócratas están sonriendo en (Washington) DC porque el Caucus de la Libertad, con la ayuda de (las organizaciones conservadoras) Club For Growth y Heritage, han salvado Planned Parenthood & Ocare”, afirmó Trump en un mensaje publicado en su cuenta personal de la red social Twitter, según informa EFE.
Hay que recordar que para las partes discordantes había diferente motivos en contra de la reforma. Por un lado, al ala más conservadora del Partido Republicano, le preocupaban los elevados costes del proyecto de ley y que no hacía lo suficiente para revertir la obligación de los seguros de salud federales. Mientras que los moderados temían que la posible pérdida de beneficios, que ofrecía el anterior plan, fuera demasiado para sus electores y con ello se arriesgaban a perder su apoyo.