Unos 14 millones de personas quedarán sin seguro médico en 2018 ‘gracias’ a la reforma sanitaria republicana que prevé implantar Estados Unidos. En 10 años, el número de personas no aseguradas ascenderá hasta los 23 millones, respecto al anterior sistema, el Obamacare. Así lo apunta la Oficina Presupuestaria del Congreso norteamericano (CBO, por sus siglas en inglés) que hace unos días —después de que se modificara la propuesta— evaluó de nuevo la ley sanitaria impulsada por el presidente norteamericano Donald Trump. Además, la nueva ley supondrá una reducción del déficit de 119 mil millones de dólares en el periodo de 2017 a 2026.
Partiendo de estos datos, si el discurso inicial hacía presagiar que el denominado ‘Trumpcare’ nacía tocado, la reforma no está hundida, ni mucho menos. La oficina presupuestaria mejora con estos datos las expectativas de la reforma, tanto para las arcas públicas como para la población. Hay que recordar que en una primera valoración de la propuesta inicial, el organismo independiente cuantificaba las consecuencias del nuevo plan sanitario en una reducción de unos 24 millones en el número de personas con cobertura sanitaria, y también presagiaba una reducción del déficit de unos 141 mil millones de dólares en los próximos diez años.
El procedimiento legislativo especial que está utilizando el Partido Republicano en Estados Unidos busca evitar obstrucciones, sin embargo les obliga a cumplir con reglas especiales. Así, deben plantear un ahorro en el presupuesto nacional de dos mil millones de dólares en diez años como mínimo. Los republicanos se han esforzado. Si bien la primera redacción de la reforma sanitaria planeaba una reducción de unos 337 mil millones de dólares, la segunda ahorraría la mitad (ver gráfico). De hecho, como ya informó EG, los republicanos tuvieron que retirar la primera propuesta por no tener los suficientes votos para su aprobación.
La política consiste en negociar y ceder posiciones, por ello, los legisladores han añadido más inversión en algunas partidas para lograr los votos de los moderados. Una de estas partidas es el incremento de ocho mil millones de dólares en 5 años, para sufragar los costes de asegurar a las personas con condiciones médicas preexistentes.
Las primas aumentarán para las personas enfermas o con condiciones preexistentes, y bajarán para las que estén sanas
Sin embargo, lo cierto es que en muchos Estados norteamericanos, podría aumentar el coste de los seguros para los consumidores que están enfermos o que tienen condiciones preexistentes, mientras que las primas bajarían para los sanos, según concluye la nueva estimación de la Oficina Presupuestaria del Congreso. En los estados que obtienen exenciones para ciertas coberturas obligatorias de los seguros sanitarios, “las primas varían significativamente según la situación de la salud y los tipos de beneficios proporcionados, y las personas menos sanas se enfrentarían a primas extremadamente altas”, planteó la CBO. Además, el informe añade que, “el gasto particular en servicios como cuidado por maternidad, salud mental y abuso de sustancias podría aumentar en miles de dólares”.
A pesar de que un seguro implica, por definición, una combinación de riesgos, la CBO estima que la propuesta de la Cámara podría fragmentar el mercado. Concretamente, la oficina considera que el proyecto de ley de la Cámara eliminaría las mejoras en la cobertura hecha en los últimos tres años. Así considera que en 2016, “se estima que 51 millones de personas menores de 65 años quedarían sin asegurar, en comparación con los 28 millones que carecerían de seguro ese año bajo la ley actual”.
Según la CBO el proyecto de ley de reforma sanitaria elimina las mejoras de la cobertura sanitaria logradas en los últimos tres años
De este modo, el último informe del organismo presupuestario, probablemente influirá en los senadores republicanos, que actualmente, se encuentran en proceso de redactar su propia versión de la legislación a puerta cerrada. Además, la valoración que realiza el informe aporta también más munición para los miembros del Partido Demócrata, en su lucha para derribar el proyecto de ley para la derogación y reemplazo de la ley sanitaria de Obama.
Por otra parte, como recuerda The New York Times, los republicanos han estado tratando de revocar la ley de salud de Obama desde el día en que lo firmó en marzo de 2010. Sin embargo la tarea está resultando más difícil de lo que esperaban, dado que muchas partes de la ley se han incrustado en el sistema de salud, y los consumidores se han levantado para defenderlo, plantea el diario, cuando han visto peligrar su protección. Al tiempo, otros consumidores, disgustados por la obligación de comprar seguros que apenas pueden pagar, exigen más cambios en la ley.
Últimos cambiosCada Estado decidirá su propio conjunto de coberturas esenciales de salud desde 2018, en vez de ser un requisito federal. La última modificación permitiría aumentar las deducciones de los impuestos de la renta para destinarlas a la salud, en vez de aumentar los créditos fiscales a los asegurados más mayores. Además, las aseguradoras pueden cobrar cinco veces más a los mayores que a los jóvenes, y cada Estado podrá decidir en qué rangos.