La Ley de Industria y la Estrategia de la Industria Farmacéutica, aprobadas en Consejo de Ministros

Tal y como avanzó El GlobalFarma, la materialización del proyecto del plan estratégico era inminente tras dos años de retraso y tres ministros de Sanidad.

Añádenos en Google

El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes 10 de diciembre a dos de las normativas más esperadas por el sector: la Ley de Industria y Autonomía Estratégica y la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028.

Ley de Industria

Así, la ministra Portavoz, Pilar Alegría, y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, han anunciado en la rueda de prensa posterior a la reunión el visto bueno en segunda vuelta al anteproyecto de Ley de Industria que salió a audiencia pública el pasado mes de julio para recabar la opinión de los sectores involucrados, materializando el compromiso incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

La Ley de Industria, en opinión de Alegría, "es, prácticamente, un cambio de paradigma". "Desde el año 1992 no teníamos una Ley de Industria como la que hoy se aprueba y que hemos conseguido poner en marcha después de mucho debate y mucho diálogo", ha apuntado la ministra.

Por su parte, Hereu ha asegurado que "la reindustrialización es una necesidad en Europa y una oportunidad para España". "Descarbonización, digitalización, autonomía estratégica, innovación, talento, brecha de género, resiliencia, transición verde o simplificación administrativa son conceptos que no estaban presentes en el paradigma industrial y que ahora emergen con fuerza en el nuevo texto", ha apuntado.

Estrategia de la Industria Farmacéutica

Respecto a la presentación del proyecto del Plan Estratégico de la Industria, era inminente, tal y como avanzó El GlobalFarma hace unos días y ahora Farmaindustria ha confirmado a este medio que también sale adelante en Consejo de Ministros. Así, se han cumplido los mejores pronósticos que auguraban que esta estrategia podría cristalizar antes de final de año.

Su aterrizaje se antojaba ya una necesidad después de numerosos anuncios y retrasos. Los ministerios de Ciencia, Industria, Sanidad y Hacienda llevaban trabajando en su desarrollo desde su anuncio en 2021 y se marcó como primera fecha para su aprobación el primer semestre de 2022. Sin embargo, el texto ha pasado por las manos de tres ministros de Sanidad diferentes y es ahora, bajo el mandato de Mónica García, cuando se hace realidad.

En este sentido, García ha señalado que se trata de "un hito sin precedentes fruto del esfuerzo conjunto de cuatro ministerios y las patronales del sector". "La pandemia dejó una profunda huella en nuestro sistema sanitario, evidenciando la importancia de reducir la dependencia del exterior en la producción de medicamentos", ha agregado. A esto se suma, según la ministra, la "creciente presión por acceder rápidamente a nuevos medicamentos innovadores, con las dificultades para al acceso y la sostenibilidad del sistema que ello conlleva".

Ahora, la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028 aborda estos desafíos y su propósito es "transformar el modelo actual, centrado en la capacidad de oferta de la industria, hacia un sistema donde las necesidades de salud de la población sean el motor principal de toda la cadena de valor del medicamento".

Asimismo, la ministra ha recalcado que la nueva Estrategia busca poner la salud y el paciente en el centro, con todos los actores colaborando en una alianza estratégica para garantizar un acceso equitativo, sostenible y eficaz a los tratamientos innovadores. De este modo, a través de la estrategia se implantará medidas legislativas y no legislativas que favorezcan un "mayor liderazgo público en toda la cadena del medicamento, una mayor prioridad de la salud del paciente en la investigación y una mayor autonomía estratégica del sector".

"Hoy damos un paso adelante para garantizar que ningún paciente se quede atrás, que la investigación se guíe por las necesidades reales de las personas mediante el liderazgo público y que nuestra autonomía en medicamentos sea clave para nuestra soberanía como país", ha concluido García.

Un impulso a la industria nacional

El proyecto de la nueva Ley de Industria tiene como objetivo la reindustrialización para "generar oportunidades de equidad social y territorial, garantizar la autonomía estratégica, la atracción de inversiones industriales en España, el impulso de la innovación y la competitividad, la transición verde, la descarbonización de la industria y la transición digital".

Tal y como ha destacado Hereu, "no solo es importante la atracción, sino el mantenimiento de las capacidades industriales, proponiendo alternativas en los procesos de deslocalización". Así, el ministro ha señalado que "quiere ser una ley que suponga un antes y un después de la industria española".

Y todo ese proceso de transformación y apuesta por la reindustrialización se aborda a través de nuevos instrumentos, como es la Estrategia española de industria y autonomía estratégica, que "sentará las líneas generales de nuestra política industrial y se concretará en medidas, programas y recursos a través de los planes estatales de industria y autonomía estratégica", según Hereu. En este sentido, las estrategias tendrán un horizonte de seis años y los planes estatales, de tres años, ha confirmado el ministro.

También se crea el Consejo Estatal de Política Industrial, un "nuevo órgano consultivo de coordinación de los ministerios" y que se añade a órganos como la Conferencia Sectorial o al Foro de Alto Nivel de la Industria.

Reserva estratégica

Asimismo, la autonomía estratégica es parte fundamental de la nueva norma. Para ello, el Gobierno se dotará de "nuevos instrumentos para asegurar nuestra capacidad de producción propia en productos y bienes de primera necesidad y, por tanto, críticos y estratégicos, especialmente en situaciones de crisis como fue la pandemia", ha informado Hereu.

Así, se crea la RECAPI, la reserva estratégica de las capacidades nacionales de producción industrial. Y, a partir de esta reserva, se elaborará un catálogo de productos y capacidades industriales, además de identificar a las empresas que puedan producirlos, estableciendo acuerdos con las mismas.

En definitiva, el ministro de Industria ha asegurado que la nueva ley aportará "modernización, seguridad, certidumbre y nuevos instrumentos de apoyo a la industria". Ahora, ha expuesto, buscarán "el máximo consenso" para la tramitación parlamentaria. "Esto es lo que nos piden todos los sectores industriales y lo vamos a construir a través de un diálogo intenso, que ya hemos iniciado", ha concluido.