Entre los numerosos cambios polémicos que está introduciendo Donald Trump en Estados Unidos, las dificultades en el acceso a la atención sanitaria parecen evidentes. Según los expertos y las últimas estimaciones de la Oficina Presupuestaria del Congreso, 14 millones de personas se quedarían sin seguro médico.
Además, diversos estudios señalan que más del 40 por ciento de las derivaciones de atención primaria (AP) a especializada son innecesarias e inadecuadas, con los costes que conlleva para los pacientes y para la propia estructura sanitaria. Teniendo en cuenta que el gasto en salud en EE.UU. es muy superior al de otros países de altos ingresos reducir todos estos errores se alza como una solución a corto plazo.
A la espera de que los planes presidenciales echen a rodar, la respuesta a estos problemas lleva tiempo desarrollándose en suelo americano. Un ingeniero español afincado en Nueva York ha ideado un sistema que permite conectar de manera más eficiente los niveles asistenciales. RubiconMD es la startup de Carlos Reines, que junto con su socio americano Gil Addo, está cambiado el modelo de la atención sanitaria americana.
Estos ingenieros han desarrollado una plataforma que conecta de manera más eficiente la atención primaria con los especialistas de primer nivel para que la toma de decisiones a la hora de las derivaciones sea la más adecuada posible. Este modelo de consulta electrónica “no es telemedicina”, aclara Reines, “es una aplicación exclusiva de clínico a clínico”, donde médicos y enfermeros —este colectivo puede tratar y prescribir de forma autónoma en muchos Estados— resuelven sus dudas acerca del diagnóstico y seguimiento de los pacientes que reciben.
El modo de acceder a la plataforma es a través de la web (la suscripción supone unos 250 dólares por facultativo al mes), o bien vía historial clínico electrónico, “donde el facultativo selecciona una de las más de 120 especialidades y hace una breve descripción del caso”, comenta Reines, al tiempo que destaca que se puede enviar fotos e informes del paciente. El sistema funciona con un algoritmo que deriva la información al médico indicado en base a su especialidad y disponibilidad, y da respuesta en cuestión de horas. “El objetivo es ayudar al facultativo de AP”.
Con esta iniciativa han conseguido reducir el número de derivaciones erróneas, mejorando así el diagnóstico del paciente y acelerando el tratamiento del mismo. Esta fórmula no solo evita las esperas desmedidas para tener una cita con un especialista, sino también ahorra los copagos que muchos ciudadanos no se pueden permitir. “En torno al 75 por ciento de las consultas se traducen en un mejor plan de cuidados para el paciente y un 50 por ciento evitan una derivación innecesaria al especialista”, asegura.
El ahorro medio por consulta electrónica oscila entre los 300 y los 600 dólares. Reines comenta que hay consultas que no generan ahorro ya que sólo ayudan al facultativo, pero “en el caso de que se evite una resonancia innecesaria la reducción es importante”.
Esta plataforma, por tanto, que pretende “democratizar el acceso a la sanidad” se perfila como una de las alternativas al nuevo marco sanitario.
Con la eliminación del Obamacare, la obligación de contratar un seguro médico desaparecería, de modo que la cobertura pública, es decir, Medicaid, ya no existirá. Reines indica que este área, aunque cubría a la población más necesitada a los médicos no les sale rentable tratar, lo que se traduce en listas de esperas “poco razonables”. “El reembolso que se hace al médico es menor que el que se hace en cualquier otro plan comercial, incluso Medicare”. Aún así, a juicio de Reines aunque los planes de Trump dinamiten este área, —su propuesta pasa por créditos contributivos y cambios en la financiación— y el crecimiento se frene para RubiconMD, las personas que se quedan sin seguro y tengan que pagar el acceso al sistema tienen la posibilidad de abaratar el proceso a través de este plataforma.
¿Extrapolable a España?Este sistema interoperable sería una buena fórmula a juicio de Reines para exportar a España. De hecho, “ya hay hospitales que han implementado parcialmente consultas electrónicas”, apunta el ingeniero. Otros, están también contactando con RubiconMD para ampliar información y ver las posibilidades de implantación. Reines recuerda que la reducción de las listas de espera es importante y el ahorro de recursos y tiempo también. Sin embargo, tanto en España como en EE.UU. hace falta seguir avanzando en interoperabilidad para que la interconexión sea total.