“No nos vuelvan a hablar de Pacto por la Sanidad mientras sigan por este camino”. Estas fueron las últimas palabras pronunciadas por el portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad, Jesús María Fernández, durante su intervención en la tribuna del Hemiciclo para defender su postura frente a los Presupuestos Generales del Estado. El Grupo socialista no comparte las cuentas populares pero menos aún que el Gobierno haya eliminado del debate de las enmiendas presentadas por este grupo. “Ha vetado a los pacientes que se podrían beneficiar de un fondo de innovación”, dijo. Por ello, Fernández se dirigió a la ministra de Sanidad para avanzarle que el consenso y diálogo que parecía reinar durante la primera comparecencia en el Congreso de Dolors Montserrat se ha roto casi por completo.
La posición mostrada por Fernández es compartida más allá de los muros del Congreso de los Diputados. En el Senado, donde comenzó a germinar la posibilidad de alcanzar un acuerdo, las posturas también están enconadas. “El PP no ha dado aún ningún paso en el ámbito del Senado y suscribo lo que dice Jesús María Fernández, que es la posición del PSOE. Si el Gobierno no acepta ninguna enmienda y además no ha dado ningún paso, está claro que la voluntad del Gobierno es nula”, recalca el senador José Martínez Olmos.
La pelota, por tanto, queda en terreno de nadie. Con la posición tan distanciada en esta materia que se evidencia ahora entre el PP y el PSOE, las posibilidades de pacto se difuminan. No habrá pacto a lo largo de 2017 y mucho deberían cambiar las cosas para que la herida cicatrizase y pudieran retomarse las negociaciones de cara al próximo curso. De hecho, los siguientes presupuestos (correspondientes al año 2018) comenzarán su tramitación entre septiembre y octubre y será entonces cuando las negociaciones, vía enmiendas, puedan suavizar unas posturas que se encuentran hoy por hoy muy alejadas.