Luchar contra el fraude fiscal daría más recursos financieros al sistema sanitario

<p>Un informe de Fedea apuesta por mejorar las cifras de evasión fiscal </p>

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Esther Martín del Campo Madrid | viernes, 23 de septiembre de 2016 h |

Una gestión más eficiente y eficaz del sistema tributario reduciría las cifras de evasión y elusión fiscales y, en última instancia, podría aumentar los recursos destinados al Estado del Bienestar procedentes del sistema de financiación autónoma. Esta es una de las conclusiones del informe “Financiación autonómica y administración tributaria: Una propuesta de modelo integrado de gestión”, firmado por Jorge Onrubia, profesor de Economía de la Universidad Complutense de Madrid e investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).

En una entrevista publicada en GACETA MÉDICA, Onrubia asegura que “mejorar las cifras de evasión fiscal” podría ser una de las claves para que el nuevo modelo de financiación que hay que acometer proporcione a cada comunidad autónoma los recursos necesarios para asegurar una cobertura homogénea de las prestaciones en el Sistema Nacional de Salud. Las presiones en el gasto sanitario por el envejecimiento poblacional “justifican”, en su opinión, intentos por mejorar la recaudación.


Las presiones en el gasto sanitario por el envejecimiento justifican, según Onrubia, los intentos por mejorar la recaudación


No es la única vía de mejora. Como otros muchos expertos que ya han analizado las lagunas del actual modelo, Onrubia considera que en la nueva negociación deberían contemplarse los “mecanismos adecuados de nivelación”, tanto de forma vertical (reparto global de recursos entre el Estado y las comunidades autónomas) como horizontal (para asegurar que no existen diferencias entre comunidades que impidan la igual cobertura de prestaciones. Es decir, para lograr esta asignación de recursos correcta, el modelo debe atender a revisar la fijación de las necesidades de gasto en las comunidades autónomas “utilizando el criterio de la población ajustada”.

No a la financiación finalista

No cabe en el informe, sin embargo, un llamamiento a la financiación finalista, ni en sanidad ni en ningún otro campo. “Como la experiencia ha mostrado en los países que han aplicado este tipo de financiaciones condicionadas, el resultado es poco alentador —dice—, pues a medio plazo estos incrementos de ingresos se acaban diluyendo en el resto de políticas de gasto, sin que se observen mejoras sustanciales en las políticas que justificaron su aprobación”.

Además, recuerda este experto, su implantación entra en conflicto, en general, con los principios de universalidad y generalidad que deben presidir la distribución de las cargas fiscales.