Las vacunas recorren un complicado y heterogéneo camino hasta que acceden al mercado europeo. Además, están sujetas a estándares locales obligatorios, lo que añade complejidad y aumenta el tiempo hasta su recomendación y reembolso en los programas nacionales de inmunización. Así lo expone Vaccines Europe, el grupo de vacunas de la EFPIA, que señala que, en un tercio de los países de la Unión Europea, el tiempo medio para que la población pueda acceder a una vacuna es de más de seis años.
En este sentido, Vaccines Europe ha lanzado un comunicado en respuesta a la Estrategia para el mercado único 2025 de la Comisión Europea –actualmente en periodo de información pública–, que pretende promover la prestación transfronteriza de servicios y la circulación transfronteriza de mercancías y procurará garantizar la plena aplicación de las normas vigentes, eliminar las barreras reglamentarias y administrativas existentes y evitar la aparición de otras nuevas.
Así, el grupo de vacunas de la EFPIA apunta a la necesidad de garantizar "un enfoque alineado para la toma de decisiones sobre vacunación a través de un marco común europeo". Y es que los requisitos de los países de la UE "puede reducir significativamente la eficiencia de las cadenas de suministro, ralentizar la respuesta a la escasez y limitar la disponibilidad en los mercados pequeños". Asimismo, la mencionada heterogeneidad es "el origen de la desigualdad en la disponibilidad de vacunas", según Vaccines Europe, que también destaca la importancia de reducir el tiempo en la toma de decisiones a nivel nacional sobre los programas de vacunación e introducir un paquete común de la UE y la información electrónica del producto para vacunas.
Las vacunas en el Reglamento HTA
Uno de los objetivos del Reglamento HTA es mejorar la disponibilidad de tecnologías innovadoras de salud. Sin embargo, apunta Vaccines Europe, aplicar en las vacunas los mismos procesos y metodologías empleados para la evaluación clínica de medicamentos podría conllevar "serios riesgos", como el retraso o el acceso limitado a nuevas vacunas.
Por tanto, Vaccines Europe pide que se tengan en cuenta las especificidades de las vacunas en la evaluación de tecnologías sanitarias para reconocer el valor de la vacunación y mejorar el tiempo de acceso y los beneficios que suponen para la salud pública, la economía y la sociedad.
En este sentido, considera que se debería involucrar al Grupo de Asesoramiento Técnico Nacional sobre Inmunización (NITAG, por sus siglas en inglés) –un comité asesor de expertos multidisciplinares que proporcionan información a los gobiernos nacionales para ayudarles en la toma de decisiones en vacunas y políticas de inmunización– y al Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), en las consultas científicas conjuntas (Joint Scientific Consultations o JSC) y en las evaluaciones clínicas conjuntas (Joint Clinical Assesments o JCA).
Optimizar los programas de vacunación
Por otra parte, el comunicado apunta que, en el caso de los sistemas de inmunización, se necesitan datos y pruebas para una amplia variedad de propósitos, como informar sobre la decisión para introducir nuevas vacunas y programas de vacunación. "Sin embargo, existen lagunas importantes en los datos y la evidencia actualmente disponibles para los responsables de las políticas nacionales, que deben abordarse para optimizar la vacunación programas", señala Vaccines Europe.
Para ello, el grupo de vacunas de la EFPIA aporta tres recomendaciones:
- Mejorar la recopilación de datos y la generación de evidencia para apoyar y fortalecer las políticas de vacunación.
- Ampliar la recopilación de datos del ECDC y la presentación de informes sobre las tasas de cobertura de vacunación para vacunas de adolescentes y adultos.
- Priorizar la digitalización y la interoperabilidad de los programas de vacunación dentro del Espacio Europeo de Datos Sanitarios.
Además, Vaccines Europe pone énfasis en la importancia de la prevención a través de la vacunación, así como el ahorro económico que supone. De hecho, hace referencia al estudio de la Office of Health Economics de Londres, que expone que que por cada euro invertido en vacunas se genera un retorno de 19 euros a la sociedad y a la economía.
Por tanto, señala que se debe reconocer que la inversión en prevención es beneficiosa para la sostenibilidad de las cuentas públicas a largo plazo y otorga una mayor flexibilidad dentro de los sistemas fiscales de los Estados miembro.
"Este es un momento crítico para que las naciones europeas repiensen los modelos operativos de sus sistemas de salud. Las recomendaciones mencionadas podrían contribuir a ello, pero requerirá inversiones sustanciales y estructurales", concluye Vaccines Europe.