Llevar a cabo una vigilancia de los virus que circulan y que son potencialmente pandémicos, así como contar con una estrategia preventiva, es fundamental para hacer frente a cualquier emergencia sanitaria, algo que quedó patente tras lo acontecido por la pandemia de COVID-19. Y, en gripe, estar preparados no solo es importante, sino también una necesidad, como apuntaron los expertos que conforman GRIPEXPERT, el Comité permanente de gripe en España, en su tercera reunión.
En este sentido, mencionaron la amenaza inminente de la gripe aviar (H5N1). Según los últimos datos de los Centros de Control de las Enfermedades y Prevención de los Estados Unidos (CDC), desde abril de 2024 hay registrados 70 casos de personas infectadas de H5N1 en EEUU. Hasta la fecha, no se ha identificado la propagación de la enfermedad de persona a persona.

“Tenemos que estar preparados frente a la gripe aviar e insistir en la vacunación”, declaró José Antonio Navarro, consultor honorario del Área de Vacunas del Ministerio de Sanidad. De este modo, hizo alusión a la importancia de “tener previsto un stock de vacunas y contar con una estrategia de aislamiento y de salud pública en caso de que aparezca un caso en infección entre humanos de H5N1″. De hecho, todos los expertos reclamaron la pronta elaboración de un plan de preparación y respuesta frente a la gripe aviar en España y, en ausencia de la decisión en la actualidad de no contar con la vacuna de gripe aviar, consideran preciso “insistir en la vacunación antigripal en los trabajadores de granjas en España“.
Precisamente, Navarro señaló que ya se está haciendo acopio de vacunas antigripales en otros países como Canadá o Finlandia e incluso España tiene previsto un stock. Además, el Ministerio de Sanidad está trabajando en un Plan contra Pandemias que esperan tener listo este mismo año. Así, se encuentra inmerso en la elaboración de un Real Decreto que verá la luz en los próximos meses y que cumplirá con las exigencias europeas de respuesta ante emergencias sanitarias.

Por su parte, Pepe Lluch Rodrigo, del Servicio de Promoción de Salud en Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana, reclamó el impulso de “una mejor planificación con tiempo de los procesos de compras de vacunas”. De este modo, todos los expertos insistieron en modelos “coordinados y ágiles” de adquisición de vacunas en todo el territorio nacional para contar con un acceso temprano a la vacunación. Es más, plantearon la “adhesión por parte de las comunidades autónomas a un acuerdo marco plurianual”.
Concienciar para incrementar las coberturas
La vacunación antigripal es esencial de cara a reducir las complicaciones, hospitalizaciones, secuelas y muertes ocasionadas o asociadas a la gripe. Sin embargo, las coberturas actuales distan mucho de ser las deseadas. Solo en el grupo de los mayores de 65 años se logró una cifra cercana (66,96%, según datos de 2023 del Sistema de Información de Vacunaciones –SIVAMIN– del Ministerio de Sanidad) a la cobertura fijada (75%) para este colectivo. Pero se deben mejorar las coberturas en embarazadas (55,26%, según datos de 2023 de SIVAMIN) y en profesionales sanitarios (41,89%, según datos de 2023 de SIVAMIN), que continúan estando por debajo de los objetivos.
Precisamente, para fomentar la vacunación entre el personal sanitario, se deben llevar a cabo “estrategias y políticas de incentivos, de diversa índole”. Además, Lluch señaló que “los profesionales sanitarios vacunados recomiendan más la vacunación que los que no“. “Esto es clave para que las coberturas aumenten”, agregó. “Cuanto más facilites, mejor. Si el mensaje por parte del profesional es vacúnese, en el momento en que el paciente dice sí, hay que vacunarle”, concluyó.

En este contexto, Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Rey Juan Carlos, apuntó a la importancia de difundir el impacto del virus con ayuda de los medios de comunicación para que la población esté concienciada y sea ella misma la que “pida la vacunación”.
En ello también hizo hincapié José Javier Castrodeza, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública. Universidad de Valladolid y jefe de Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, quien apuntó que “se comunica poco el impacto que tiene la gripe”. Y es que deriva en un número significativo de hospitalizaciones y cifras altas de mortalidad, especialmente entre los ancianos y otros grupos de alto riesgo. Por ello, “es conveniente invertir tiempo en informar a la población acerca de la vacunación”, apostilló Lluch.
Asimismo, Navarro afirmó que “es de vital importancia mejorar la accesibilidad“. De este modo, es necesario facilitar el acceso, por ejemplo, con la “ampliación de horarios y sin cita para la vacunación”, lo que mejoraría las tasas y lograría una mayor homogeneización a nivel nacional.
Para facilitar el proceso de vacunación, se requiere la implicación de todos los sectores. Por ello, Lluch instó a “apoyarnos en colegios profesionales y sociedades científicas para fomentar la vacunación”. De la misma forma, los expertos coincidieron en que la incorporación de la farmacia como canal de información sobre las vacunas (previa formación continua del personal) puede ser un apoyo para los médicos de atención primaria (que siguen siendo los responsables principales de la oferta vacunal en la población mayor), con el fin de alcanzar el objetivo mínimo recomendado del 75% para los mayores de 65 años. Y también es importante contar con la labor de los centros educativos para fomentar la vacunación infantil.

Vacunas de inmunogenicidad aumentada
Por otro lado, el uso de vacunas mejoradas en la población mayor puede aumentar la eficacia y, por lo tanto, indirectamente, la sostenibilidad del sistema sanitario, pues contribuye a evitar la sobrecarga y proteger a una mayor población. De hecho, emplear vacunas de inmunogenicidad aumentada en mayores de 60 años, cuyo sistema inmunitario se debilita debido al envejecimiento (inmunosenescencia), permiten contar con una protección mayor y, aunque no evitan todas las infecciones, sí las hospitalizaciones y muertes.
Aunque los expertos indicaron que lo ideal es que las vacunas de inmunogenicidad aumentada comiencen a administrarse a mayores de 60 o 65 años, las personas mayores de 50 años con alguna patología crónica asociada también se podrían ver beneficiadas por la vacuna adyuvada.
Reino Unido, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Australia, Austria y Grecia ya emiten recomendaciones específicas acerca del uso de las vacunas de inmunogenicidad aumentada en mayores de 60 o 65 años. Mientras, en España, aunque la recomendación no está plasmada sobre papel por el Ministerio de Sanidad, sí se aconseja por parte de algunas comunidades. Las autonomías en las que las vacunas mejoradas tienen mayor presencia son Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Extremadura, La Rioja y Ceuta.
Eso sí, Navarro puntualiza que, si hay disponibilidad de vacunas de inmunogenicidad aumentada, es recomendable emplearlas, pero en caso de no disponibilidad, “se debe incidir igualmente en la vacunación con la vacuna estándar”.
Incidencia de gripe: diferencias entre CCAA

En cuanto a la incidencia de gripe, se ha visto un impacto desigual en la actual temporada 2024-2025 de gripe. En Cataluña, se experimentó “mucha incidencia, con un pico altísimo y el doble de casos” que en otras regiones, explicó Antoni Trilla, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Barcelona y jefe del servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona. “Tuvo un impacto importante en la saturación de las urgencias; ha sorprendido que subiera tanto”, afirmó. Y es que, apuntó Trilla, cuando se esperaba que llegara el pico, subió todavía más después. En este sentido, indicó que en Cataluña “las coberturas son más bajas que en el resto de comunidades” y les preocupa especialmente la vacunación en profesionales sanitarios.
Mientras, en la Comunidad de Madrid se observó una menor carga de la gripe con “menos urgencias y hospitalizaciones“, afirmó Gil, aunque sí ha habido más casos en Atención Primaria. Y, además, considera que la población de 60 años ahora no va al centro de salud a no ser que tenga algo grave, por lo que “tenemos que pensar en otros puntos de vacunación”.
Lo mismo ocurrió en Castilla y León: “En los hospitales no experimentamos una llegada masiva de pacientes ni se ha producido una sobrecarga institucional importante”, aseguró Castrodeza. De hecho, aseguró no tener percepción de que haya sido una situación complicada y considera que la gripe en la comunidad castellano leonesa ha tenido un “comportamiento normal, sin sobrecargas“. Además, apuntó que, aunque no se han logrado alcanzar los objetivos de la OMS, las coberturas pediátricas “han mejorado” y se ha visto una “desafección de la vacunación conjunta de gripe y COVID-19.
En la Comunidad Valenciana, el comportamiento de la gripe también fue “más normal”, según Lluch, quien también apuntó que “la percepción general es que hay cierto rechazo a la vacuna de COVID-19”. “Me preocupa el impacto de la posibilidad de incluir la vacuna del VRS en mayores, porque a una persona de 70 o 80 años que se le ofrezca gripe, COVID-19, VRS y neumococo a la vez… puede provocar cierto rechazo”, indicó. Por ello, considera que es necesario “pensar las mejores estrategias para convencer a la población“.
Además, Navarro advirtió que, aunque el número de casos de COVID-19 ha sido “prácticamente nulo”, en otras temporadas “ha habido más incidencia en primavera/verano que en otoño/invierno”. Por tanto, será necesario esperar para conocer la epidemiología de este virus. Y, en cuanto a gripe, Catrodeza señaló que “la circulación durante esta temporada ha sido H1N1 o H2N2”, pero le “preocupa” H3N2, porque “produce más complicaciones clínicas y, en población mayor, mucho más”.