El despliegue del Pacto Vasco de Salud se encuentra en una fase clave, la implementación. Así lo explicó Ane Fullaondo, responsable de la Oficina Técnica del Pacto Vasco de Salud, durante la jornada 'Pacto Vasco de Salud. Retos estratégicos para la sanidad de Euskadi: innovación, sostenibilidad y amenazas emergentes', organizada por Fundamed y Gaceta Médica con el apoyo de Shionogi, CSL Seqirus y GSK.
Con su ponencia, Fullaondo presentó el grado de avance de las 24 líneas estratégicas que conforman el acuerdo y los diez proyectos tractores llamados a acelerar la transformación del sistema sanitario de Euskadi. Fullaondo recordó que el Pacto Vasco de Salud "se compone de 24 líneas estratégicas que, al mismo tiempo, se estructuran en seis grandes bloques" y que cada una de ellas incluye objetivos e iniciativas concretas para hacerlos realidad. "El trabajo que se ha realizado durante estos largos meses ha sido determinar una serie de iniciativas que permiten alcanzar esos objetivos", explicó.
Más del 70% de las iniciativas ya están en fase inicial o intermedia

La responsable de la Oficina Técnica presentó la evolución del seguimiento realizado sobre las actuaciones incluidas en el pacto. Según explicó, en octubre del pasado año se pidió a los responsables de cada grupo de trabajo que evaluaran el grado de desarrollo de las iniciativas.
"En aquel momento estaban la gran mayoría, aproximadamente el 70%, no iniciadas o en una fase inicial", señaló. Sin embargo, la fotografía cambió de forma significativa cuando el análisis se repitió en abril de este año.
"Sí que se había visto que había una traslación en el progreso. Ahora más del 70% de las iniciativas está en un estadio inicial o intermedio e incluso había aumentado el número de iniciativas que estaban en una fase avanzada", afirmó.
Aunque el ritmo de implantación no es homogéneo, Fullaondo explicó que existen diferencias derivadas del nivel de madurez de cada línea estratégica o del impulso recibido durante los últimos meses. En este sentido, destacó que las áreas con mayor grado de desarrollo son cronicidad, atención sociosanitaria, infraestructuras sanitarias y deliberación y toma de decisiones compartidas.
10 proyectos para acelerar la transformación
La ponente explicó que durante este año se han identificado diez proyectos tractores que servirán para impulsar el despliegue del pacto. "No son porque sean los únicos proyectos grandes que actualmente están vigentes, pero sí los que actualmente pueden impulsar más fuertemente el despliegue del pacto", precisó.
Tres de ellos tienen carácter transversal porque contribuyen al desarrollo del conjunto de las 24 líneas estratégicas: la creación del Consejo Asesor de Transformación en Salud, el refuerzo de los recursos humanos de Osakidetza, mediante estabilización de plantillas, ampliación de profesionales y nuevas ofertas públicas de empleo, y el Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios 2032, dotado con una inversión prevista de 1.600 millones de euros.
Junto a estos ejes, Fullaondo repasó otros siete proyectos específicos: el Plan de Acción 2026 de Atención Primaria, la alfabetización digital sanitaria y la participación de las asociaciones de pacientes, el proyecto DATU, el nuevo modelo de atención paliativa pediátrica HaurSare, la estrategia para optimizar el uso de benzodiacepinas, la ampliación de los programas de cribado y la iniciativa sociosanitaria POBA Aretxabaleta.
Atención Primaria, pacientes y salud digital
Entre las actuaciones prioritarias, Fullaondo destacó el refuerzo de la Atención Primaria. El Plan de Acción 2026 incorpora nuevos perfiles profesionales, como psicólogos sanitarios y enfermeras especialistas en Pediatría, además del lanzamiento de OPE para puestos de difícil cobertura, el desarrollo de rutas asistenciales corporativas y el impulso de la atención domiciliaria y la teleasistencia avanzada.
"Diseñar una formación estructurada permitirá a los pacientes participar de una manera más efectiva en distintos niveles de toma de decisiones"
Ane Fullaondo, responsable de la Oficina Técnica del Pacto de Salud Vasco
Asimismo, puso el foco en la participación de los pacientes en el diseño del sistema sanitario. Según explicó, durante los últimos meses se ha trabajado con las asociaciones de pacientes para "diseñar una formación estructurada que les permita participar de una manera más efectiva en distintos niveles de toma de decisiones", tanto en consejos estratégicos como en el diseño de políticas sanitarias y rutas asistenciales.
En paralelo, destacó la puesta en marcha de Osasun Eskola Plus, una plataforma digital dirigida a mejorar la alfabetización sanitaria y el empoderamiento de la ciudadanía, así como un programa específico para adolescentes y población joven.
Gestión del dato y cuidados pediátricos
Otro de los proyectos destacados fue DATU, la estrategia de gestión del dato de Osakidetza. "El objetivo de este proyecto es reforzar la vigilancia, el uso y la gestión del dato sanitario para poder tener sistemas de salud más ágiles que puedan tomar decisiones más rápidamente, incorporar soluciones de inteligencia artificial y medir el impacto que puedan tener estas soluciones", explicó.
En cuanto a HaurSare, Fullaondo señaló que el proyecto busca ofrecer "un modelo de atención paliativa pediátrica con un foco más humano y más coordinado en todo Euskadi". Además, recordó que Osakidetza participa en la red estatal ÚNICAS, destinada a compartir información clínica para agilizar el diagnóstico, favorecer la investigación y garantizar un acceso equitativo a terapias avanzadas.
Respecto a la estrategia sobre benzodiacepinas, subrayó que "no solo se busca reducir cifras, sino generar un cambio cultural a través de la sensibilización y la formación", tanto entre la población como entre los profesionales sanitarios implicados en la prescripción.
Más cribados y un nuevo modelo sociosanitario
La responsable de la Oficina Técnica también destacó la ampliación de los programas de cribado. "Se han incorporado nuevos cribados, pero también se han extendido algunos que ya existían", explicó, citando la ampliación del cribado neonatal, el adelanto de la edad de acceso al cribado de cáncer de mama hasta los 48 años, la ampliación del cribado de cáncer de colon y los proyectos piloto en riesgo cardiovascular, cáncer de próstata y cáncer de pulmón.
"Estos diez proyectos permitirán impulsar el despliegue del Pacto Vasco de Salud y avanzar hacia un sistema pública de salud integral de calidad, innovador, sostenible y centrado en la persona, tanto pacientes como profesionales"
Ane Fullaondo, responsable de la Oficina Técnica del Pacto de Salud Vasco
Finalmente, presentó el proyecto POBA Aretxabaleta, que definió como "un claro ejemplo de una atención integrada, real, con un sistema preventivo, proactivo, personalizado y coordinado", en el que servicios sanitarios, sociales y comunitarios comparten un mismo espacio para anticiparse a situaciones de fragilidad y mejorar el bienestar de las personas mayores.
Como conclusión, Fullaondo defendió que la acción conjunta de estos diez proyectos permitirá impulsar el despliegue del Pacto Vasco de Salud y avanzar hacia "un sistema público de salud integral que sea de calidad, innovador, sostenible y centrado en la persona, tanto la población como los profesionales".