Padilla: “La compra pública sanitaria responsable debe ser un triple ‘win’ entre salud, economía y medioambiente”

Durante la presentación en el Ministerio de Sanidad del documento interactivo ‘Compra Pública Sanitaria Responsable’, del Observatorio de Contratación Pública MSD y Danone Nutricia, los expertos han apostado por una gestión más eficiente y planificada.

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El Observatorio de Contratación Pública MSD y Danone Nutricia han presentado en el Ministerio de Sanidad el documento interactivo ‘Compra Pública Sanitaria Responsable’, que promueve la adopción de prácticas de adquisición en el sector salud que garanticen la sostenibilidad, la transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos. Durante el acto se puesto de manifiesto que una gestión eficiente y bien planificada de los procesos de contratación, orientada hacia una compra pública inteligente, puede contribuir significativamente a la sostenibilidad, la inclusión social, la innovación y la eficiencia del sistema sanitario.

Para Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, que ha inaugurado la jornada, la compra pública responsable tiene que ser “un triple ‘win’ entre salud, economía y medioambiente”. En definitiva, ha recalcado que “nuestros procedimientos de compra pública sanitaria tienen que velar por la salud de la población”.

“Cuando uno habla de compra pública responsable habla de criterios sociales, de efectividad, de igualdad, de tener en cuenta las condiciones laborales, de condiciones medioambientales, del reciclado, de retos políticos, de hacer la compra cada vez más transparente, de cómo hacer un aprovisionamiento sostenible, de retos tecnológicos, de hacer procedimientos más sencillos y replicables, etc.”, ha expuesto Padilla.

Por su parte, Bárbara Astilleros, coordinadora del proyecto en MSD, ha destacado que la compañía lleva el ‘One Health’ en su ADN. En este sentido, ha señalado que trabajan por “reducir emisiones y por un impacto social positivo”. De ahí el documento que han presentado, que busca tener un “impacto positivo en la sociedad”. Y es que, ha coincidido con el secretario de Estado de Sanidad en que “la compra pública tiene que velar por la salud”.

Asimismo, lrene Boj, directora general de Danone Nutricia España, ha recalcado que les enorgullece “liderar el cambio hacia un mundo más sostenible y responsable”. “Apoyamos la implementación de dinámicas responsables en el sector salud, promoviendo políticas públicas estratégicas y sostenibles”, ha recalcado. Además, ha añadido que, "en un contexto donde la contratación pública en el Sistema Nacional de Salud (SNS) es fundamental para promover los productos y servicios en salud y nutrición, también pueden ser un vehículo para incidir y modificar el modelo hacía un sistema más justo y próspero para la sociedad”.

Una apuesta estratégica para el sector

La primera mesa, titulada ‘Un compromiso compartido: Los diferentes actores sanitarios en la compra publica responsable y su impacto. Apuesta estratégica para el sistema sanitario’, ha sido moderada por José María Gimeno Feliú, director del Observatorio de Contratación Pública y coautor del documento. Gimeno ha apostado por una estrategia diversa donde la compra pública es “el camino político por donde los gestores deben encaminarse, porque es la única forma de llevar a cabo los valores europeos e ir a favor de una fuerte autonomía estratégica”. “No habrá buen gobierno e innovación si no hacemos una compra publica responsable”, ha concluido Gimeno.

En este sentido, Héctor Tejero, director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, ha apuntado a la importante tarea de reflexión y escucha para poner en marcha este tipo de iniciativas. “Hay que tener claro esta oportunidad de utilizar la labor cotidiana de las administraciones para utilizarla como palanca para la sociedad”. Así, ha asegurado que la compra pública se puede utilizar para “hacer una compra mucho más sostenible y es una forma de mejorar la salud de todos”.

Por su parte, Ana del Prado, directora de compras de la Agencia de Contratación Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha señalado que el documento incluye criterios sociales, ambientales y de innovación y cómo incorporarlos en la compra pública. En este sentido, ha hecho hincapié en la importancia de esta herramienta, pues ha recordado que “el 14% del PIB de Europa es compra pública (en España es el 12%)”.

Además, Jesús Sanz Villorejo, secretario general de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) ha recalcado que hay una “gran sensibilización” entre los directivos, porque “la compra pública va vinculada a uno de los pilares de SEDISA: la gestión basada en valor”. “Tener un documento que sirva para divulgar es importante, pero no debemos quedarnos ahí: tiene que haber un cambio cultural y un cambio del marco normativo”, ha afirmado.

Mientras, Yolanda Pascual, coordinadora de Área de la Subdirección General de Asuntos Generales y Económico-Presupuestarios del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), ha expuesto que la compra centralizada, que se introdujo en la Ley de Contratos del Sector Público, es una figura que están desarrollando desde el INGESA en los acuerdos marco. “Todos los licitadores que cumplen los requisitos, al ser de homologación, el criterio determinante no es el precio, sino la idoneidad clínica para el paciente”, ha explicado.

Además, ha apuntado que, en el nuevo marco de medicamentos biológicos y biosimilares que están tramitando, se van a introducir “criterios de carácter medioambiental”. “Tratamos de fomentar mayor coordinación con comunidades autónomas, hospitales e industria para mejorar los criterios a incorporar en los acuerdos marco y conseguir mejor calidad en la prestación”, ha concluido.

Una oportunidad de mejora

Por otro lado, durante la segunda mesa, ‘Un horizonte alcanzable: Hoja de ruta para la acción’, moderada por Pedro Novas, socio director de Canda Health Solutions y coautor del documento, se ha puesto de manifiesto que existen barreras y “obstáculos prácticos” para implementar mejoras en la compra pública.

José Luis Trillo, jefe de Servicio de Farmacia de Departamento de Salud Clínico-Malvarrosa de Valencia, que ha instado a darle “mayor valor a la compra pública”, ha mencionado que la capacitación de los profesionales es uno de los hándicaps. “Nos olvidamos de la abogacía y la intervención para el buen aterrizaje de los proyectos. Tenemos una falta clara de plantear un conjunto de estándares y objetivar y contrastar entre diferentes productos. También está la complejidad del mercado, la burocracia –la licitación de cualquier proyecto nos encontramos entre 6 meses y un año–, falta de voluntad y falta de sistemas de monitorización”, ha añadido. Por ello, ha apuntado a la necesidad de una colaboración institucional.

“Estamos obligados a reinventarnos y dejar de plantearnos cuánto cuesta para ver qué valor aporta”, ha indicado, por su parte, Rafael Marcote, subdirector de Compras y Logística del Servicio de Salud de Islas Baleares. Algo que, en su opinión, “implica una serie de cambios dentro de nuestras estructuras e incluso incorporar otro tipo de profesionales en los procesos de compra”. Además, ha agregado, “hay que fomentar otro tipo de interlocución con el mercado”.

En este contexto, Marcote ha asegurado que este documento “aporta mucho en intentar generar una visión más unificada y operativa de lo que tenemos que entender como compra pública responsable”. En definitiva, ha señalado, “viene a dar respuesta a las carencias que tenemos”.

Finalmente, Mario Fontán, vocal asesor en la Secretaría de Estado de Sanidad, ha comparado la compra pública con “mover un transatlántico”. “El documento sirve para tener un punto de referencia que recoge experiencias muy concretas”, ha puntualizado.

De hecho, el documento aporta ejemplos nacionales e internacionales, casos de éxito y lecciones aprendidas de iniciativas en las que la compra pública sanitaria responsable se ha implementado ya con éxito. Al mismo tiempo, recoge ideas claras y accionables que puedan servir para promover su integración en el sistema sanitario nacional. Y el objetivo prioritario de estas iniciativas y buenas prácticas persigue difundir el conocimiento y fomentar el uso de herramientas que certifiquen la sostenibilidad y responsabilidad de los productos y servicios adquiridos en el sector sanitario.

En cuanto a las barreras, Fontán ha apuntado al hecho de que “nos intentamos mover a un modelo diferente: que no se priorice la oferta más alta, sino que estamos intentando añadir capas relacionadas con puestos de trabajo, autonomía estratégica o criterios medioambientales”. “Cuando queremos cambiar hacia un modelo diferente, nos movemos en esa tensión entre complejizar las cuestiones sin que sea una carga burocrática excesiva”, ha expuesto. Por tanto, ha instado a la “colaboración con todos los actores del ámbito público-privado” y a “perder el miedo, porque todos vamos a ganar con ello”.