El lunes a última hora de la tarde tuvo lugar una nueva reunión de los trílogos sobre la futura Ley de Medicamentos Críticos, en un nuevo paso dentro de la negociación europea para tratar de acercar posiciones entre las instituciones comunitarias. La cita sirvió para dar continuidad a un expediente especialmente sensible para la autonomía estratégica de la UE en materia farmacéutica y para medir el margen de avance antes de entrar en la fase más delicada de la negociación.
En este contexto, fuentes del Partido Popular Europeo (PPE) han trasladado a El Globalfarma que la presidencia del Consejo bajo Chipre "aspira" a cerrar un acuerdo "antes del verano". El mensaje refleja la voluntad de la presidencia europea de imprimir ritmo a las conversaciones y de intentar encauzar un expediente que todavía debe afrontar algunos de sus puntos más complejos.
Las mismas fuentes han precisado que "las cuestiones más controvertidas, entre ellas el almacenamiento estratégico y la compra conjunta, se debatirán en mayo". De este modo, la negociación deja para una fase posterior algunos de los elementos con mayor carga política y técnica, lo que sugiere que el objetivo inmediato de este segundo trílogo pasaba por seguir consolidando avances en otros apartados del texto antes de abordar los bloques más sensibles.
Además, desde la presidencia chipriota se ha trasladado a este periódico que las conversaciones avanzan con un "espíritu constructivo", una valoración con la que se quiere subrayar que, pese a la complejidad del dossier, el diálogo entre las partes continúa abierto y con margen para el entendimiento.
En la misma línea se habría pronunciado, según las mismas fuentes, Tomislav Sokol, el eurodiputado del Partido Popular Europeo encargado del expediente, asegurando que se habían logrado avances en todos los "aspectos clave". La afirmación apunta a que, aunque no se haya cerrado todavía un acuerdo definitivo, el segundo trílogo sí permitió seguir perfilando posiciones en varios de los ejes centrales de la norma.
Los asuntos sobre la mesa en la reunión del lunes
Según las fuentes parlamentarias consultadas el pasado lunes por El Globalfarma, la cita no iba a ser "con toda seguridad" la última y se centró en cuatro grandes asuntos: el alcance y la definición de los medicamentos de interés común, los plazos para el reconocimiento de proyectos estratégicos, la evaluación de riesgos ambientales y el apoyo financiero tanto de los Estados miembros como de la propia Unión Europea.
Entre esos puntos, uno de los más sensibles sigue siendo la definición de los medicamentos de interés común, uno de los grandes nudos del expediente. La discusión gira en torno a cómo delimitar ese concepto dentro del texto legal, en un contexto en el que la industria viene reclamando que se acote mejor y que quede vinculado a fallos claros de mercado y a riesgos reales de suministro. Se trata, por tanto, de un debate clave para determinar el alcance efectivo de la futura norma y los productos que podrán beneficiarse de sus mecanismos de apoyo.
Junto a ello, el trílogo abordó también los plazos para reconocer proyectos estratégicos, una cuestión ligada a uno de los ejes centrales de la propuesta comunitaria: facilitar inversiones en capacidad de fabricación dentro de la UE mediante acceso a financiación y procedimientos acelerados. A ello se suma el debate sobre la financiación pública, tanto nacional como europea, y la inclusión de la evaluación de riesgos ambientales, lo que confirma que la negociación no se limita solo a la dimensión industrial o de contratación, sino que también incorpora cómo acompasar la autonomía estratégica abierta con otras exigencias regulatorias.
De este modo, la negociación entra ahora en una fase decisiva. La aspiración de la presidencia del Consejo es alcanzar un pacto antes del verano, pero, para ello, será determinante lo que ocurra en mayo. Un mes en el que llegaran a la mesa de discusión dos de los asuntos más espinosos del expediente: el almacenamiento estratégico y la compra conjunta.