El envejecimiento de la población y los cuidados de larga duración son los grandes retos que enfrenta el Sistema Nacional de Salud (SNS), pues tendrá que destinar más recursos para hacerles frente. De hecho, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), en un informe sobre la sostenibilidad prevé que el gasto en sanidad aumente 1,4 puntos de PIB entre 2023 y 2050 y una décima adicional hasta 2070, mientras que el gasto en cuidados de larga duración se espera que incremente 0,6 puntos en el mismo periodo y 0,3 puntos adicionales hasta 2070.
Sin embargo, hay otros factores además del envejecimiento que influyen en el gasto sanitario, como la mejora de la calidad de vida, la innovación farmacológica o tecnológica y las transformaciones socioeconómicas. Según la AIReF, "en 2050, ya solo un 0,3% del crecimiento esperado en el gasto sanitario vendrá dado por factores demográficos".
Estrategias clave
Tal y como han evidenciado los Spending Reviews de la AIReF, los desafíos del gasto sanitario incluyen la incorporación de medicamentos innovadores, la ampliación de servicios, la actualización tecnológica y la gestión del personal sanitario. Por ello, para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del sistema sanitario, las evaluaciones del organismo han identificado estrategias clave.
Entre ellas, destacan la optimización en el uso de fármacos mediante el impulso de biosimilares y genéricos, el fortalecimiento de la compra centralizada o un mayor seguimiento de los indicadores de calidad en la prescripción. Además, en el ámbito tecnológico, se enfatiza la planificación estratégica en la adquisición de equipamiento, asegurando su alineación con las necesidades asistenciales y la disponibilidad de infraestructuras y personal. Y en cuanto a los recursos humanos, se propone una nueva ordenación basada en criterios demográficos, epidemiológicos y asistenciales, junto con un sistema retributivo que refuerce la vinculación a resultados.
Complementariamente, la AIReF plantea optimizar la capacidad asistencial mediante programas de alta resolución, telemedicina y gestión eficiente de la demanda, con especial énfasis en el fortalecimiento del papel de la Atención Primaria y el desarrollo de programas de educación sanitaria y autocuidado.