El Globalfarma ha tenido acceso a la carta conjunta que las principales patronales de la industria farmacéutica y cosmética en España remitieron el pasado 30 de julio al secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla. El motivo: denunciar los efectos que puede tener la aplicación de la nueva Directiva revisada sobre el Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas en la industria para ajustar la responsabilidad y que no recaiga solo en ella. En este sentido, la norma que entró en vigor el 1 de enero de 2025, obliga a los Estados miembros a transponer e implementar sus disposiciones en sus respectivas legislaciones nacionales, como bien se expone en la carta.
Además, la misiva (firmada por Aelmhu, Aeseg, Farmaindustria, Afaquim, Anefp, Asebio, Biosim y Stanpa) subraya que el nuevo marco normativo europeo "exige que, antes del 31 de diciembre de 2028, los sectores de medicamentos de uso humano y de productos cosméticos constituyan una organización que asuma las obligaciones financieras derivadas de la implantación de un tratamiento cuaternario en las instalaciones depuradoras de aguas residuales, con el objetivo de eliminar los microcontaminantes presentes, independientemente de su origen". Una exigencia que las patronales consideran que debe ser revisada.
El Ministerio responde: "Todo lo que sea dialogar… nos parece bien"
Fuentes del Ministerio de Sanidad han confirmado a EGF que han recibido y leído la carta: "La hemos leído y se les dará respuesta". En relación con el contenido de la misiva, aseguran que están abiertos al diálogo: "Todo lo que sea dialogar para ver de qué manera se aplica la directiva en nuestro país y realizar las adaptaciones necesarias escuchando a todas las partes nos parece bien, como siempre".
Esta disposición al consenso cobra especial relevancia tras el llamamiento del sector en la carta a mantener reuniones dentro de un grupo de trabajo interministerial, con la participación de Sanidad, la AEMPS y otros departamentos gubernamentales como Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Industria y Turismo o la Oficina de Presidencia del Gobierno.
Las patronales consideran "errónea y desproporcionada" la nueva Directiva
Las patronales exponen su preocupación por lo que consideran un planteamiento excesivamente sectorial: "Nos preocupa el esquema de RAP en su formulación actual, al atribuir de forma errónea y desproporcionada exclusivamente a estos dos sectores la responsabilidad de la microcontaminación del agua residual urbana". Según destacan, el texto no contempla "la participación proporcional de otros operadores que evidentemente también contribuyen a la presencia de microcontaminantes".
Aun así, la carta insiste en su respaldo a "los objetivos ambientales y de salud pública que persigue la Directiva", así como al "principio de una RAP basada en criterios científicos proporcionados para identificar las sustancias microcontaminantes". Sin embargo, advierten que el enfoque actual, que les sitúa como "responsables de financiar al menos el 80% de los costes de infraestructuras y mantenimiento de las instalaciones de tratamiento cuaternario, limita la posibilidad de corregir este desequilibrio en el propio texto normativo".
Además, el sector alerta de la complejidad de cumplir con esta obligación en solitario: "Dada la diversidad de agentes implicados, con realidades muy distintas, y la complejidad que supone constituir y operar bajo un nuevo esquema de Responsabilidad Ampliada del Productor, la creación de este principio normativo y su obligación extendida será, sin duda, un reto".
Una propuesta de solución: plataforma sectorial y diálogo institucional
En respuesta a esta situación, las patronales anuncian que se han reunido para constituir "una plataforma sectorial de trabajo, cuyo objetivo es coordinar la posición de ambos sectores en el proceso de transposición de la Directiva". Esta herramienta, indican, servirá para "defender nuestros legítimos intereses y, al mismo tiempo, ofrecer respuestas técnicas y organizativas a las administraciones públicas y a los responsables de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR)".
La misiva concluye mostrando plena disposición a colaborar: "Atendiendo a su ofrecimiento de mantener reuniones para tratar este asunto… nos ofrecemos a participar cuando seamos convocados".