El Ministerio de Sanidad prevé llevar el Real Decreto de Precio y Financiación de Productos Sanitarios al Consejo de Ministros a principios de 2026. El Departamento que dirige Mónica García trabaja con ese horizonte temporal para culminar una de las reformas clave del actual marco farmacéutico, al igual que el Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias o la Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios. En este sentido, se trata de una norma llamada a actualizar un sistema que lleva una década sin un desarrollo completo.
Así lo han asegurado fuentes del Ministerio de Sanidad a El Globalfarma, reestructurando un calendario que pretendía cerrar el contenido definitivo del texto a finales de 2025. De hecho, el director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, César Hernández, señaló en febrero que la norma podría aprobarse a lo largo del año y fue en septiembre cuando matizó dicha afirmación, dejando claro que esperaba tener listo el primer texto a finales de 2025. Una previsión que se hizo en base al trabajo acumulado, tras los trámites de audiencia y consulta pública realizados en 2024.
Objetivos del Real Decreto
Desde el Ministerio de Sanidad subrayan que el Real Decreto persigue "clarificar y desarrollar aspectos clave de la normativa actual", vigente desde 2015 y nunca desplegada en su totalidad. El objetivo central es garantizar el acceso a los medicamentos, controlar el gasto farmacéutico y mejorar la eficiencia del Sistema Nacional de Salud. La norma se enmarca además en la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028.
Uno de los pilares del texto es reforzar la transparencia y la seguridad jurídica en la financiación pública. El proyecto define con mayor precisión los criterios para incluir, excluir o revisar medicamentos financiados, reduciendo la incertidumbre para las compañías. Sanidad considera que esta claridad permitirá agilizar la toma de decisiones y dotar de mayor previsibilidad al sistema.
El fomento de la competencia es otro de los ejes centrales del Real Decreto. Para ello, se plantea una reformulación del sistema de precios de referencia que incentive la entrada de genéricos y biosimilares. Una medida clave para garantizar la sostenibilidad financiera del SNS sin comprometer el acceso a tratamientos eficaces.
La evaluación de los medicamentos a lo largo de su ciclo de vida también gana protagonismo. El texto introduce mecanismos de evaluación 'ex post' para analizar la efectividad y eficiencia real de los tratamientos una vez incorporados al mercado. Esto permitirá ajustar decisiones de financiación en función del valor demostrado en la práctica clínica.
El Real Decreto apuesta además por una mayor colaboración entre administración, industria, profesionales sanitarios y pacientes. Sanidad quiere establecer un marco de relación más estructurado que facilite la participación de todos los actores en la toma de decisiones. En ese contexto, se refuerza la incorporación de la voz de los pacientes en los procesos de evaluación.
Entre los objetivos específicos de la norma figuran la fijación dinámica de precios según el valor real del medicamento, la atención prioritaria a enfermedades raras y el refuerzo del análisis del impacto presupuestario. También se contempla la digitalización de los procedimientos y la adaptación del sistema a terapias avanzadas y nuevos modelos de negocio. Con este enfoque, el Ministerio confía en sentar las bases de un modelo de financiación más ágil, equitativo y sostenible para los próximos años.