El Ministerio de Sanidad tiene previsto que el RD de Evaluación de Tecnologías Sanitarias se publique "a la vuelta de verano", según lo anunciado por César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Sistema Nacional de Salud (SNS), durante su intervención en la mesa redonda El Nuevo Modelo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en el Curso de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La normativa, que ya lleva casi un año en proceso de elaboración, se ha convertido en una de las piezas más deseadas para garantizar la eficiencia y equidad del sistema sanitario español en relación con las tecnologías innovadoras en salud.
El Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias tiene como objetivo regular el proceso de evaluación de medicamentos, productos sanitarios, pruebas de diagnóstico 'in vitro' y otros procedimientos médicos. El plazo máximo de 180 días desde la autorización de un medicamento hasta la decisión sobre su financiación ha sido uno de los aspectos más destacados por Hernández, quien afirmó que este plazo será "para todos" y garantizará una respuesta más ágil y precisa en cuanto a la incorporación y financiación de innovaciones tecnológicas en el sistema de salud. Durante ese tiempo, se evaluará si la decisión será positiva o negativa, siempre con el fin de asegurar un sistema de salud eficiente.
En el proceso de evaluación, las autoridades sanitarias tomarán en cuenta la incorporación, financiación, precio y reembolso de estas tecnologías, con el objetivo de hacer el sistema sanitario más equitativo y eficiente. "Una inmensa evaluación de tecnología sin una toma de decisiones ágil no es nada", señaló Hernández, remarcando que la evaluación debe estar alineada con un proceso de toma de decisiones rápido y eficaz para que tenga un verdadero impacto en la política sanitaria.
Además de la toma de decisiones ágil, el director general enfatizó la importancia de la independencia en el proceso de evaluación. María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), destacó la independencia como uno de los tres pilares fundamentales en este proceso. Según Lamas, la independencia garantiza la calidad y objetividad de los informes de evaluación, lo cual es crucial para que el sistema sanitario pueda tomar decisiones bien fundamentadas. A esto se le suman los criterios de impacto y transparencia, que también son esenciales para el éxito de esta medida.
Sin embargo, no todo ha sido unánime en cuanto a la forma en que se ha gestionado el proceso. Joan Simonet, director general de Prestaciones, Farmacia y Consumo de las Islas Baleares, criticó la falta de agilidad y colaboración con las comunidades autónomas, asegurando que el borrador del RD se envió a las regiones en pleno mes de agosto, sin haber tenido un proceso de consulta y participación adecuado. Este retraso ha sido un tema recurrente entre las críticas, también respaldadas por Farmaindustria, la patronal de la industria farmacéutica, que, aunque apoya la necesidad de una evaluación independiente, lamentó que el RD no contemple un marco normativo completo que integre tanto la evaluación como la decisión final.
Desde la industria farmacéutica, Isabel Piñeros, directora del departamento de Prestación Farmacéutica y Acceso de Farmaindustria, subrayó que, si bien el RD de Evaluación de Tecnologías Sanitarias es un paso positivo para regular la evaluación, la patronal preferiría que englobara tanto la evaluación como la decisión sobre la incorporación de medicamentos en el sistema de salud. "Nos hubiera gustado un Real Decreto que contuviera tanto la evaluación como la decisión", comentó Piñeros, añadiendo que la industria busca una evaluación de calidad que no retrase la llegada de la innovación a los pacientes.
Con respecto a los pasos siguientes, las dudas sobre la metodología y los detalles del procedimiento continúan siendo un tema de discusión entre los actores involucrados. La industria espera que se publiquen más normas ministeriales para clarificar los detalles del proceso y el tipo de información que se deberá presentar durante la evaluación. Además, subrayan la necesidad de un desarrollo más detallado sobre la metodología para evitar posibles retrasos en la incorporación de innovaciones tecnológicas que puedan mejorar la atención a los pacientes.
A pesar de las críticas y desafíos, el RD de Evaluación de Tecnologías Sanitarias promete ser una herramienta crucial para mejorar la eficiencia y equidad del sistema de salud español. La publicación del Real Decreto "a la vuelta de verano" marcará un hito en la regulación de la evaluación de tecnologías sanitarias, con la esperanza de que permita una toma de decisiones más ágil y transparente en un ámbito tan fundamental para el bienestar de los pacientes.