Seguridad de las vacunas, nuevas dosis… ¿qué esperar ahora de la protección contra la COVID-19?

Los reguladores internacionales confirman el buen perfil de seguridad de las vacunas frente al SARS-CoV-2.

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Tras la declaración de la Coalición Internacional de Autoridades Reguladoras de Medicamentos (ICMRA) en la que reitera la seguridad de las vacunas COVID-19, las agencias reguladoras europea (EMA) y nacional (Aemps) se han alineado para apoyar la comunicación de ICMRA.

A pesar de que la pandemia haya tocado fin, la COVID-19 ha llegado para quedarse y sumarse al ecosistema de virus respiratorios existente. Tanto en atención primaria como en los hospitales aún se ven casos, más o menos graves, y la vacunación continúa siendo la mejor y más eficaz forma de protección contra la enfermedad.

Perfil de seguridad de las vacunas

La declaración señala que las vacunas COVID-19 reducen significativamente el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte por infección con SARS-CoV-2. Además, la evidencia de las más de 13.000 millones de dosis que se han administrado en todo el mundo "muestra que las vacunas contra la COVID-19 tienen muy buen perfil de seguridad en todos los grupos de edad".

En este sentido, ICMRA ha apuntado que, al igual que con todos los medicamentos, las autoridades no han dejado de recopilar y evaluar los eventos médicos (presuntos efectos secundarios) tras la vacunación contra la COVID-19. "Estas evaluaciones muestran que, en la mayoría de los casos, los eventos médicos no fueron causados ​​por la vacuna", confirma. Así, los beneficios de las vacunas aprobadas superan "con creces" los posibles riesgos. De hecho, la evidencia sugiere que "es menos probable que se desarrolle COVID-19 persistente en personas que han sido vacunadas".

La gran mayoría de los efectos secundarios son leves y temporales. Sin embargo, los sistemas de farmacovigilancia han identificado algunos efectos secundarios muy raros (que ocurren en menos de 1 de cada 10.000 personas), pero graves. Ante ello, los reguladores de medicamentos de todo el mundo han implementado medidas para reducir el riesgo de daño por estos efectos secundarios. 

En este contexto, la declaración apunta a que la información falsa y engañosa que se puede encontrar en redes sociales "exagera la frecuencia y gravedad de los efectos secundarios" de las vacunas COVID-19. "La información errónea también atribuye erróneamente eventos médicos no relacionados con las vacunas", insiste. Por tanto, consideran que es esa información no correcta la que lleva a algunas personas a rechazar la vacunación.

Por otra parte, la comunicación afirma que no existe evidencia de que las vacunas hayan contribuido al exceso de mortalidad durante la pandemia. Precisamente, esa mortalidad coincide, en gran medida, con los picos de infecciones por SARS-CoV-2, especialmente durante las primeras olas de COVID-19, cuando no había vacunas disponibles. Por tanto, la ICMRA concluye que hay evidencia sólida de que las vacunas contra el COVID-19 salvan vidas y previenen los daños graves asociados con la infección.

Revacunación: ¿quién y cuándo?

El virus está en constante evolución, por lo que la ICMRA apunta a la posible necesidad de una revacunación para mantener la protección frente a las nuevas mutaciones. "El virus sigue circulando y provocando muchas reinfecciones. Puede ser especialmente peligroso para personas mayores o enfermas cuyo sistema inmunitario es más débil o no funciona bien", expone en su declaración.

Ante las variantes emergentes del virus y las reinfecciones, aunque en un contexto en el que los contagios han disminuido sustancialmente en comparación con los meses más duros de la pandemia, las autoridades sanitarias mundiales están considerando quién debería recibir la vacuna frente a la COVID-19 y cuándo.

Según un artículo publicado en la revista Nature, hay países que ya han restringido el acceso a los refuerzos actuales, por lo que solo están disponibles para personas con alto riesgo de enfermedad grave o muerte. Además, algunos han insinuado que los refuerzos actualizados que se implementarán en los próximos meses estarán reservados para personas vulnerables.

Sin embargo, otros territorios consideran que las dosis de refuerzo deben administrarse a casi todos los grupos de edad. En este sentido, algunos científicos argumentan que las campañas amplias de vacunación pueden ayudar a proteger a las personas vulnerables.

En España, la prioridad de la estrategia de vacunación actual es completar la inmunización en todos los grupos de edad por encima de los 12 años que aún no se hayan vacunado o no cuenten con la pauta completa. "La vacunación se realizará con dos dosis de vacuna de ARNm en las personas que no hayan recibido ninguna dosis con anterioridad o una dosis de vacuna ARNm en las personas que hayan pasado la infección o aquellas que hayan recibido una dosis previa, incluyendo Vaxzevria (pauta heteróloga)", reza la recomendación del Ministerio de Sanidad.

Asimismo, se recomienda la vacunación frente a COVID-19 para las mujeres embarazadas con vacunas de ARNm, independientemente de la edad de la gestante. "Es importante también que las personas del entorno de la embarazada estén correctamente vacunadas frente a COVID-19", apunta Sanidad. También aconseja estas vacunas para su administración a mujeres en periodo de lactancia y en aquellas que deseen quedarse embarazadas.


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