Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara la propuesta de la Unión Europea de 'aranceles cero', este miércoles han entrado en vigor las tasas del 10% en general, aunque la cifra se ve incrementada en ciertos países, como es el caso de la UE, donde alcanzará un 20%, o China, donde llegará hasta un 54%.
La industria farmacéutica ha conseguido sortear esta primera ronda de aranceles, pero Trump ya ha anunciado que está ultimando un "importante arancel" a los productos farmacéuticos –del que no ha dado detalle– para que las compañías vuelvan a asentar la producción y fabricación en el país americano. Así lo ha adelantado durante una cena del Comité Nacional Republicano del Congreso, según ha señalado el medio POLITICO.
"Cuando se enteren, se irán de China. Se irán de otros lugares porque tienen que vender; la mayor parte de sus productos se venden aquí y van a abrir sus plantas por todas partes", ha vaticinado el presidente de EEUU.
El impacto en la industria
Antes de este anuncio, la industria farmacéutica ya estaba preocupada sobre cómo va a impactar esta decisión en otros componentes que son necesarios en la fabricación de medicamentos. Y es que fuentes de Farmaindustria indicaron a El GlobalFarma que "el 24% de los insumos importados para la fabricación de medicamentos en Europa provienen de EEUU".
Ante ello, una de las principales peticiones de la industria es que ni los medicamentos ni sus componentes estén sujetos a barreras económicas u otros obstáculos que dificulten su acceso por parte de los sistemas de salud, los profesionales sanitarios y, especialmente, los pacientes, quienes son los principales beneficiarios de la innovación biomédica.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya advirtió que los aranceles de EEUU a la UE podrían suponer un incremento del coste de los medicamentos. "El anuncio de presidente Trump sobre los aranceles para todo el mundo, incluida la UE, supone un duro golpe para la economía mundial. Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo, también para los países más vulnerables", señaló.
Pero Trump está empeñado en hacer lo que sea para que la producción retorne a EEUU y ya apuntaba la pasada semana que "las compañías van a volver rugiendo". "Todas van a volver a nuestro país porque si no lo hacen, van a tener un gran impuesto. Y si lo hacen, me alegraré mucho", afirmaba.
No combatir aranceles con más aranceles
Ante este escenario, el eurodiputado de S&D, Nicolás González Casares, se ha pronunciado sobre la respuesta que debería dar la UE. "Debe ser muy clara: los aranceles a los medicamentos son un ataque directo a los pacientes, pero sobre todo, a los pacientes estadounidenses. Europa no debe responder de la misma manera, aunque Trump se lo merezca. Hay otras herramientas", ha expuesto.
Así, en lugar de combatir los aranceles con más aranceles, el eurodiputado socialista plantea alternativas. Considera que para responder a la amenaza de salud que se plantea por la administración estadounidense, se debería realizar lo siguiente:
- Actuar a través de la nueva legislación farmacéutica en desarrollo. "Los medicamentos que no tienen huella de innovación o producción europea no deberían disfrutar de los mismos incentivos de protección regulatoria que los fabricados por empresas comprometidas con la construcción de una industria europea", expone González Casares.
- Como norma general, no deben imponerse aranceles a los medicamentos.
- Si se imponen aranceles, solo deben aplicarse a los medicamentos estadounidenses que tienen un equivalente europeo.
- Los medicamentos contra el cáncer, los tratamientos para enfermedades raras y las vacunas deben excluirse por completo.