Un estudio cifra en 16.000 millones el coste de no gestionar el crecimiento del gasto sanitario

<p>El gasto sanitario podría estar en 2025 entre los 97.000 y los 113.000 millones anuales, el doble que en 2015, según un informe</p>

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El Global Madrid | lunes, 23 de enero de 2017 h |

En los próximos diez años, el sistema sanitario en España necesitará un rango de incremento del gasto con respecto a 2015 de entre 32.000 y 48.000 millones de euros, lo cual significa, en el peor escenario, prácticamente doblar el gasto sanitario público actual. Esta es una de las principales conclusiones del informe ‘Funding the gap. El futuro del sistema sanitario: ¿Será posible financiar el sistema y reducir las desigualdades en salud?’, elaborado por Esade y Antares Consulting. Según el análisis, el gasto sanitario público en 2025 podría situarse entre los 97.000 y los 113.000 millones anuales, considerando que en 2015 habrá sido previsiblemente de 64.833 millones de euros.

Según el informe, la diferencia entre ambas cifras es el resultado de una estimación lineal o una estimación gestionada del gasto sanitario público. Así, los 16.000 millones de euros de diferencia entre ambos modelos son el coste de no actuar, es decir, las necesidades de financiación del gasto público sanitario como consecuencia de no haber tomado suficientes medidas para gestionar el crecimiento del gasto sanitario de aquí al año 2025. Sin embargo, los autores del informe también indican que los 32.500 millones de euros estimados en el escenario posibilista representan la base que habrá que financiar para cubrir las necesidades del sistema sanitario público en la fecha señalada

El análisis muestra que el gasto en salud crece a medida que los países van desarrollándose, pero también que lo hace a un ritmo mayor que el crecimiento del PIB: por término medio, 2 puntos por encima, lo cual suscita el debate sobre su sostenibilidad. Según Manel Peiró, director del Institute for Healthcare Management de Esade y coautor del informe, “este debate, pese a ser importante y necesario, se ha realizado a menudo obviando los beneficios que el sistema sanitario aporta. Tampoco se ha prestado la misma atención a la cuestión de la desigualdad, en que, a pesar de la universalización y de los grandes avances, existen importantes aspectos de mejora en España, como los tiempos de acceso al especialista con un seguro privado, el efecto de los (no) copagos o la elevada variabilidad de la financiación del gasto sanitario público entre autonomías”.

En palabras de Joan Barrubés, socio director de Antares Consulting y coautor del informe, “el debate acerca de la sostenibilidad del sistema sanitario requiere una visión más global, que abarque cuatro aspectos”: una reflexión colectiva sobre las prioridades del gasto público y el nivel de riqueza común (PIB) que la sociedad está dispuesta a dedicar a la salud: una política fiscal “eficaz”; un debate más profundo sobre la cobertura del sistema, centrado más en la rentabilidad de las prestaciones incluidas en la cartera de servicios que en la población cubierta y mejorar en la gestión del coste de los procesos de asistencia sanitaria”.