El 2026 está dejando un importante paquete de cambios normativos que afectan, de una u otra forma, al funcionamiento de la farmacia y a la prestación farmacéutica. Desde la progresiva desaparición del cupón precinto hasta la reforma del copago, pasando por nuevas reglas para la financiación de productos sanitarios, varias normas aprobadas este año están modificando procedimientos que forman parte de la actividad habitual de las oficinas de farmacia.
A estas reformas se suman otras de carácter más transversal, como el nuevo marco para la evaluación de tecnologías sanitarias, mientras la futura Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios continúa su tramitación parlamentaria. Un conjunto de cambios que dibuja un 2026 marcado por la digitalización, la revisión de la financiación y los precios y una mayor regulación de determinados procesos relacionados con la dispensación y la gestión de medicamentos.
Adiós progresivo al cupón precinto
El Real Decreto 468/2026 ha puesto fecha de salida al tradicional cupón precinto de los medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud. La norma modifica el Real Decreto 1345/2007 y establece las bases para integrar el Sistema Español de Verificación de Medicamentos (SEVeM) en los procesos de prestación farmacéutica pública. El objetivo es avanzar hacia un sistema de identificación y verificación completamente digital.
TE PUEDE INTERESAR
El cambio no será inmediato. Durante el periodo transitorio, el cupón precinto coexistirá con el identificador único incorporado en los envases hasta que se complete la implantación del SEVeM. De esta forma, las farmacias deberán convivir temporalmente con ambos sistemas mientras se culmina la transición.
Para la farmacia comunitaria, la medida supone eliminar progresivamente una de las tareas administrativas más arraigadas en la dispensación de medicamentos financiados. El CGCOF ha valorado positivamente la reforma y calcula que las farmacias gestionan actualmente más de 1.100 millones de cupones al año, por lo que su desaparición permitirá reducir carga burocrática y avanzar en la digitalización de la prestación.
La reforma también pretende facilitar la integración de las farmacias y otras entidades autorizadas en el sistema de verificación. El sector llevaba años reclamando este cambio, que permitirá trasladar parte de los procesos de comprobación desde el soporte físico hacia los sistemas digitales. La Comunitat Valenciana, que ya había avanzado en la sustitución generalizada mediante la lectura del código DataMatrix, se sitúa como uno de los referentes de este modelo.
El nuevo copago farmacéutico
El Real Decreto-ley 11/2026 ha introducido una de las principales reformas del copago farmacéutico desde 2012. La norma modifica la aportación de los usuarios en la prestación farmacéutica ambulatoria e incorpora nuevos tramos de renta y límites mensuales para determinados colectivos. El objetivo declarado por el Gobierno es aumentar la progresividad del sistema y reducir las barreras económicas para las rentas más bajas.
En el caso de la población activa, las personas con ingresos inferiores a 9.000 euros mantienen una aportación del 40%, pero con un límite de 8,23 euros al mes. Entre 9.000 y 17.999 euros, el porcentaje continúa siendo del 40%, con un máximo mensual de 18,52 euros. Para rentas de entre 18.000 y 34.999 euros, la aportación es del 45%, con un tope de 61,75 euros. Por encima de los 35.000 euros desaparecen los límites mensuales.
La reforma también modifica el esquema para pensionistas. Los ingresos inferiores a 18.000 euros mantienen el 10% de aportación con un límite de 8,23 euros mensuales, mientras que se incorpora un nuevo tramo para quienes tienen rentas de entre 18.000 y 59.999 euros, con un máximo de 13,37 euros. Para rentas de entre 60.000 y 99.999 euros el límite asciende a 18,52 euros y los pensionistas con ingresos superiores a 100.000 euros mantienen el 60%, con un máximo de 61,75 euros.
Para las oficinas de farmacia, el cambio no afecta solo al importe que paga el paciente. La adaptación del sistema exige cambios en la gestión de la dispensación y en los procesos de receta electrónica. Sanidad ha planteado además la incorporación del código TSI 007 para identificar a los usuarios con una aportación del 45%, una modificación que busca adaptar la receta médica oficial al nuevo esquema de copago.
La reforma de la Ley del Tabaco refuerza el papel de la farmacia en la cesación
La reforma de la Ley del Tabaco abre también un nuevo escenario para la farmacia comunitaria. El anteproyecto contempla ampliar los espacios libres de humo y equiparar la regulación del tabaco tradicional y los cigarrillos electrónicos, pero incorpora además una medida de especial interés para el sector farmacéutico: la posibilidad de incluir en la prestación farmacéutica del SNS medicamentos destinados al tratamiento de la adicción al tabaco.
La propuesta cobra relevancia tras el informe elaborado por el Ministerio de Sanidad y el CGCOF sobre cesación tabáquica, que reivindica a las farmacias como uno de los principales puntos de acceso sanitario para las personas que quieren abandonar el consumo. La evidencia recogida en el documento señala que la intervención del farmacéutico puede duplicar las posibilidades de dejar de fumar y llegar a triplicarlas cuando se combina con terapia sustitutiva de nicotina.
Para las oficinas de farmacia, el desarrollo de estas medidas podría reforzar el papel asistencial del farmacéutico en prevención, consejo sanitario y seguimiento de los tratamientos para dejar de fumar. El informe destaca precisamente la capacidad de la red de farmacias para realizar intervenciones breves, detectar a personas que quieren abandonar el tabaco y acompañarlas durante el proceso.
P. asdasd
R. asdasd
P. asdad
R. asdasd
La reforma de la normativa antitabaco se suma así al paquete de cambios que afectan al sector en 2026, aunque en este caso todavía se encuentra en fase de tramitación. Su evolución será especialmente relevante para conocer si la financiación pública de tratamientos para dejar de fumar termina incorporándose al SNS y qué papel se reserva finalmente a la farmacia comunitaria.
Financiación de productos sanitarios
El Real Decreto 90/2026 regula el procedimiento de financiación selectiva de productos sanitarios con cargo a la prestación farmacéutica para pacientes no hospitalizados. La norma establece cómo se decide la inclusión y exclusión de estos productos de la financiación pública, así como los criterios para fijar sus precios máximos financiables.
El texto también concreta los márgenes correspondientes a los diferentes agentes que intervienen en la cadena de distribución y dispensación. De esta manera, establece un marco específico para unos productos que forman parte de la prestación farmacéutica pero que cuentan con unas características diferenciadas respecto a los medicamentos.
Para la farmacia comunitaria, la regulación aporta un marco más definido sobre la financiación y la dispensación de estos productos destinados a pacientes no hospitalizados. La norma busca ordenar un ámbito que hasta ahora presentaba distintos elementos pendientes de desarrollo y clarificar las condiciones económicas asociadas a la prestación.
El Real Decreto forma parte además de un paquete normativo más amplio con el que Sanidad pretende actualizar distintos elementos de la política farmacéutica. En paralelo, el Ministerio continúa trabajando en otras reformas relacionadas con el precio, la financiación y la futura Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios.
Un 2026 de cambios para la farmacia
El año deja así varias reformas que ya están teniendo efectos concretos sobre la actividad farmacéutica. Algunas, como el copago, tienen una incidencia directa sobre el paciente y la dispensación; otras, como el fin del cupón precinto, transforman procesos internos de las farmacias; y otras, como la evaluación de tecnologías sanitarias, afectan al marco más amplio de acceso e incorporación de innovación.
A este paquete se suma ahora la tramitación parlamentaria de la nueva Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, que introduce cambios de mayor alcance sobre la dispensación, la financiación, los precios y el papel asistencial del farmacéutico. El resultado será un nuevo marco regulatorio que, previsiblemente, seguirá incorporando novedades a la actividad de la farmacia durante los próximos meses.